Aún así, como ya sabéis que soy un pelín cabezona, decidí que no cejaría en el intento. También sabéis que no me gusta rellenar el blog con intentos fallidos, no me parece bien poner por poner. Me gusta daros recetas que sean válidas, que funcionen, eso no quiere decir que a todo el mundo le tenga que salir bien, todo depende de muchos factores, el horno de cada uno es esencial y es importante que cada cual conozca el suyo y sus posibilidades.
Cada cual es caprichoso con su blog y tiene sus manías, a mí por ejemplo me parece que querer decorar un bundt como si se tratara de una tarta, con piezas de fondant por ejemplo, resulta una horterada. Pero ya digo, cada uno tiene sus extravagancias, yo debo tener también las mías, y supongo que debo hacer cosas que no os gusten nada, pero claro, éste es mi territorio, y por supuesto, cada cual pone su casa como le da la gana.
Hay cosas que me encantan pero no concibo. A ver si consigo explicarme. Hay muchos blogs, sobre todo me he fijado en los extranjeros, que utilizan para sus fotos menaje tan sumamente antiguo que hasta llega a estar oxidado o muy despostillado. El efecto en las fotos me parece precioso, pero por otro lado si llegara alguien a mi casa no se me ocurriría servir nada en un plato de ese aspecto, así que yo me declino por algunas piezas que puedan tener ese aspecto algo retro , pero nuevas e impecables, así es como a mí me gusta poner una mesa, y así me gusta presentárosla.
Está claro que las presentaciones en los blogs son muy personales, o al menos yo creo que deberían serlo. Os he comentado en alguna ocasión que hay muchos blogs preciosos pero todos con el mismo estilo de fotos, con las mismas composiciones, tanto que es fácil confundir un blog con otro.
Tampoco es necesario gastarse un dineral en material. Debo confesar que a mí me encanta hacerme con cositas nuevas de menaje, bueno, de eso ya os habéis debido dar cuenta, pero os aseguro que miro muy mucho lo que me gasto. Las piezas de Green Gate o Cath Kidston son realmente preciosas, pero chicas yo no me gastaría 40€ en una tetera ni aunque los tuviera, me parece un despilfarro innecesario. Por suerte hay dos o tres tiendas en Málaga en las que consigo utillaje precioso y a buen precio. He llegado a encontrar alguna de mis tazas en una página web a 9-10€, en cambio yo las he obtenido por unos 3€. Y las rebajas son una buena manera de hacerse con nuevos tesoros a buenos precios.
Lo que quiero decir con todo esto, es que lo mejor es dar con aquello que te va. He leído por ahí a quien dice que no le gusta que los blogeros nos esmeremos tanto con las fotos, que no parece un blog de recetas, y efectivamente tiene razón, al menos con éste que veis, porque este blog no es un recetario, es propiamente un blog. Es decir, es mi medio de comunicación, eso sí, a través de recetas. Por medio de esta página os enseño lo que cocino, pero no sólo eso, os cuento cómo me va, qué cosas me inquietan o me alegran, e intento presentaros una mesa tal cual lo haría si vinieseis a mi casa a desayunar o merendar, porque en realidad, aunque no sea de una manera física sí lo hacéis, charlamos a través de posts y comentarios, y lo hacemos mientras probamos una nueva receta, no os parece???
Estos donuts no saben como los industriales, ni siquiera como los que venden como caseros en las pastelerías. Por fuera tienen la textura de rosquillas, una capa muy finita crujiente, y por dentro son tiernos y suaves con un ligero gusto a naranja. Rafa dijo textualmente que eran los mejores donuts que había probado en su vida, yo no llegaría a decir tanto, pero debo reconocer que quedaron riquísimos, me han recordado a unos que nos comimos el verano pasado en Candem, recién hechos, han quedado prácticamente iguales.
Yo preparé la mitad de la receta y os lo he pasado a gramos, se puede hacer la receta completa si lo deseáis, sólo tenéis que doblar la cantidad de ingredientes. Los podéis freír todos y congelarlos para ir consumiéndolos poco a poco, aún así con estas proporciones yo he congelado algunos, así que salen unos cuantos.
Ingredientes:
* 300 gr. de harina para todo uso (tamizada).
* 120 gr. de azúcar.
* 2 cucharaditas de polvo de hornear.
* 1/2 cucharadita de sal.
* Un huevo y medio, ligeramente batidos.
* 120 gr. de leche.
* 20 gr. de aceite de girasol.
* 2 cucharaditas de ralladura de cáscara de naranja.
* Una cucharada de zumo de naranja.
* Aceite para freír.
Preparación:
- En un bol combinaremos la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal.
- En otro bol mezclaremos los huevos, la leche, el aceite, y el jugo y la ralladura de naranja.
- Ahora integramos los ingredientes secos poco a poco a los húmedos en el vaso de la batidora sin dejar de batir, hasta que nos quede una masa homogénea.
- Cubrimos y dejamos reposar en el frigorífico durante al menos una hora.
- Extendemos sobre una superficie enharinada hasta que nos quede con un grosor de alrededor de 1.5 cm..
- Con un cortados de donuts o un par de vasos o cortadores de diferentes diámetros formamos nuestros donuts.
- Freímos en abundante aceite de girasol bien caliente hasta que nos queden dorados por ambos lados, y escurrimos bien en papel de cocina.
- Y ya sólo nos queda rebozar en azúcar, espolvorear con azúcar glas, o rociar con nuestro glaseado favorito y sprinkles, eso ya a gusto de cada cual.
La receta como veis, es bien sencilla y el resultado es estupendo. espero que os animéis a prepararlos y me contéis qué os han parecido. Besotes.


















































