jueves, 14 de julio de 2011

Nuestro viaje a Londres (2ª parte).

  Sí chicas así he ido cada vez que tenía que cruzar una calle en Londres, mirando hacia la carretera para no hacerlo a lo loco...jejeje
















  Os prometí contaros más cosas sobre Londres y a eso voy, yo creo que sus parques son maravillosos, ojalá aquí pudiéramos disfrutar de parques como esos en plena ciudad, y es que los ves a ellos cruzando su calle y ala, ya tiene dónde hacer un picnic, o deporte o simplemente relajarse leyendo un libro.
















  No me digáis que no es alucinante poder tener esto al lado de tu casa.
















  Y sin vivir en mitad de un bosque, sino en una gran ciudad ¿quién lo diría ?
















  Y si dijeras, bueno es que hay uno, ni hablar, hay un montón repartidos por toda la ciudad.
















  Pero no sólo eso, es que te encuentras con lugares increíbles por todos lados.
















  Mirad que rincones más maravillosos, te puedes topar con ellos junto a una catedral o una iglesia.
















  Esos banquitos de madera me encantaron.
















  Y no podía faltar alguna simpática ardillita merodeando por allí.
















  Y como cualquier mujer que se precie de serlo acabé loca en los mercados, ya os he comentado que lo de las compras en Londres es una locura, de veras. El primer mercado que visitamos fue el de Covent Garden, con su ambiente bohemio y esa cantidad de puestecitos y tiendas con miles de  cosas inservibles pero preciosas.
















  ¿Y qué sería de la vida sin esos detallitos? Si vais próximamente no os perdáis esta tiendecita.
















  Os voy a poner unas fotillas para que se os caiga un poco la baba.















  Bueno ¿qué? ¿recuperadas ya? Sólo me traje un par de cositas chiquitinas de allí, aunque me hubiera llevado la tienda entera, me comprendéis ¿verdad?, pues ahora explicárselo a mi marido por favorrrrrr...jejeje (recordad que podéis pinchar en cada foto si queréis verla más grande).
















  El ambiente de Covent es indescriptible, las que hayáis estado sabréis perfectamente de lo que os hablo, con sus artistas callejeros, teníais que haber oído a esta chica cantando Madam Butterfly allí en medio, se la podía escuchar por todo el recinto.
















  Y con sus restaurantes, si os fijáis bien podéis ver que ahí están haciendo paella, en cada mercado hay un puesto que la vende, algunas con muy mala pinta, la verdad, pero por lo que se ve, allí triunfa.

  También en Covent pudimos disfruta de un par de bakerys, primero nos encontramos en el mismo mercado con la de Ella´s Bakehouse.
















  Miradla por dentro.
















  Muy pequeñita, pero una verdadera maravilla.
















  Aquí sólo nos pedimos unas mini-cupcakes de vainilla para probarlas porque nos estábamos reservando para la siguiente bakery.
















  Deliciosas, el bizcocho esponjoso esponjoso, y la buttercream con un intenso sabor a vainilla, muy suave, nada empalagoso.

  Y después de comer algo por allí llegaba el gran momento, íbamos a la Primrose Bakery.
















    No sé qué movida se traían ese día, el caso es que cerraban a las dos para después volver a abrir a las cuatro. Por desgracia no tenían el libro que quería comprarme, pero por suerte a las cuatro ya iban a disponer de él.
















  Así que escogimos entre toda esta variedad un par de ellas con unos cafés, aunque la verdad es que era complicado elegir.
















  La bakery es una cucada, muy chiquinina, pero no le falta detalle.
















  Y con nuestras cupcakes acompañadas de nuestros cafés buscamos un rinconcito para tomarlo, y allí mismo inmortalizamos el momento.
















  Nos habíamos decidido por una de chocolate con un frosting de nubes y otra de rosas con una buttercream del mismo sabor.
















  Riquísimas riquísimas, nos encantaron, creo que éstas y las mini-cupcakes de Ella fueron las mejores de todo el viaje. Así que otro punto positivo para Covent Garden.

  Regresamos para comprar el ansiado libro, llegamos un pelín antes de las cuatro, y resultó la mar de gracioso, porque una de las dependientas nos vio por el escaparate y nos llamó a través del cristal para decirnos que ya tenía el libro, nos abrió la tienda y nos pidió que estuviéramos muy callados mientras bajaba por el libro, ya os digo, no tenemos ni idea de lo que ocurría, pero dentro había un grupo de personas y abajo se estaba cociendo algo.

  Las dependientas fueron encantadoras, y la situación resultaba muy divertida, así todos hablando bajito para no molestar a los que estaban abajo haciendo no sabemos qué. Yo creo que a las chicas les hizo gracia verme sacando fotos toda emocionada en nuestra primera visita. El caso es que nos llevamos el libro y otra anécdota más.

  Pensaba resumir el viaje en un par de entradas, pero se ve que lo de ser concisa no es lo mío, así que queda una 3ª, porque me queda aún hablaros de Portobello y de Candem.

martes, 12 de julio de 2011

Nuestro viaje a Londres (1ª parte).

  Bueno chicas, se puede definir Londres con muchas palabras pero yo puedo resumirlo con una sola: "encantador". Sus calles, sus monumentos, sus mercadillos, sus parques,..., de verdad, vengo hipnotizada, sólo puedo ponerle una pega, el clima, resulta impresionante que pueda amanecer un buen día y en cuestión de minutos te pueda caer un chaparrón acompañado de viento y frío. Aunque debo reconocer que también tiene su aquel, la verdad.
















  ¿ Por dónde empezar ? Ya en nuestra primera tarde en Londres nos subimos al London Eye y pudimos disfrutar de un atardecer precioso sobre la ciudad, con el Big Ben y el Parlamento ante nosotros, una visión realmente impresionante.
















  Estábamos realmente cansados después de un día tan largo, así que decidimos ir a lo fácil, a por un par de sandwiches en un Tesco cercano a nuestro hotelito y mirad lo que me encontré, y aunque fueran de un super no me pude resistir, ala, ya teníamos postre. Lo cierto es que no tenían sabor de magdalenas industriales, estaban bastante buenas y fijaos en el envase, una cucada verdad?, ojalá aquí tuviéramos la oportunidad de encontrar algo parecido.

Red velvet cupcakes del Tesco.

  Los días siguientes nos levantábamos bien temprano para poder aprovechar bien los días, imaginaréis todo lo que pudimos ver: Trafalgar Square, Buckingham Palace, Wenstminster Abbey, St. Paul Cathedral, The British Museum, etc etc..., vamos lo que cualquier turista desea visitar en Londres, y todo precioso.
















  Resulta  tan agradable pasear por sus calles..., encontrábamos preciosos y delicados detalles sin esforzarnos demasiado.
















  Lo reconozco, me ha cautivado, es de esos lugares a los que no me importaría volver, sacrificaría visitar una nueva ciudad para volver a Londres y eso me ha pasado con pocos sitios.
















  Además, resulta muy emocionante caminar por esta ciudad después de haber visto tantas series y películas que tenían como escenario sus peculiares calles.
















  Teníamos la sensación de conocerlo todo, pero el hecho de tenerlo al alcance de la mano lo hacía muy muy especial.
















  Hemos disfrutado como dos críos pequeños en un tienda enorme de juguetes.
















    Y es que se respiran la delicadeza y el buen gusto por todos lados. Claro, después sorprende que esta gente con tan buen gusto te pueda vender una taza conmemorando el enlace del Príncipe William y Kate, realmente no puede ser más hortera.
















  El caso es que si nos olvidamos de esas pequeñas chabacanerías Londres no puede ser más bonito, y ese punto ordinario lo hace muy divertido, que a costa de esas particularidades nos hemos echado unas cuantas risas mi marido y yo.
















  Y las compras..., verdaderamente es una locura, menos mal que fuimos con las maletas casi vacías, aún así a la vuelta íbamos con el run-run en nuestras cabezas por el tema del sobrepeso del equipaje. El límite eran 20 kg., mi marido llevaba casi 22 kg., pero como mi maleta pesaba unos 16 kg. no nos pusieron pegas, además de dos bolsas de mano que iban hasta arriba. Por suerte decidimos ir con British Airways, nos costó unos 60 euros más en total que una low cost, pero verdaderamente mereció la pena, porque entre el tema de la facturación y los horarios de los vuelos íbamos mucho más relajados, lo recomiendo del todo.
















 Creo que Harrods merece una mención especial desde el punto de vista gastronómico, es impresionante, no hay palabras para describirlo.
















 Y no sólo os hablo de la cantidad, la variedad y la calidad, que va sobrado...
















sino del buen gusto con el que está todo puesto.
















  Creo que no hacen falta palabras.
















  Aquello era como un paraíso culinario.
















  Había de todo, y cuando digo de todo, es de todo.
















  Como podéis ver, primaba la elegancia a la hora de presentar cualquier producto de alimentación.
















  Incluso las chuches eran un artículo de lujo.
















  Y los precios también eran de artículo de lujo, no os voy a engañar.
















  No podéis imaginar cómo disfruté de este paseo por estos conocidos almacenes.
















  Y fijaos en la sección de cocina.
















  Y cuántas cositas de las que nos gustan ehhhh????
















  Y más.
















 Y lo que os decía, el puntito merdellón, como se dice aquí en Málaga, aquí el homenaje a Diana y su maromo.
















  Y claro, no podía dejar de enseñaros su sección de cupcakes, de Lola´s Bakery.
















 Y la super-tarta, alucinante, verdad???


  Y os preguntaréis si las probé, pues clarooooooooo, mirad que monada de caja.
















  Y nuestras dos cupcakes...
















  A ver..., la verdad es que nos decepcionaron un poco, mi marido se pidió una de oreo y yo una red velvet, el bizcocho estaba más bien sequerón y el frosting bastante duro, poco suave. Esperaba más de estas cupcakes.

  Pero no desesperéis, probamos más y mucho mejores, aunque yo creo que por hoy os he dado una buena primera impresión de nuestro viaje. Me falta hablaros de los parques, de los mercados, de las bakerys y de la tienda se sugar craft de Jane Asher, y claro, presentaros las cositas que os traigo, pero antes necesito organizarme un poco, que lo  tengo todo por medio, alguna habréis podido ver la foto que he puesto en el grupo de Desirvientadas del facebook, tengo que poner un poco de orden. En breve os presebtaré la segunda parte.

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