jueves, 26 de junio de 2014

Unas galletitas para despedirnos de los profes (cookies for teachers)

  Sí, ya se ha convertido en una tradición, así que como cada año mis niños fueron su último día de clase con este detallito para los profesores. Quienes seguís este blog, ya sabéis que desde hace unos años tenemos la costumbre de preparar unas galletitas para despedirnos.


  A veces tienen motivos escolares, otras no, pero lo que siempre llevan es un poquito de esfuerzo e imaginación por parte de los peques. Es algo que quiero inculcarles, lo de ser agradecidos quiero decir, por eso los hago implicarse cada año en este regalito.


  No es nada grandioso ni pretencioso, sólo son unos pastelitos en los que ellos plasman lo que les apetece, imágenes veraniegas sobre todo, que ya es lo que más les viene a la cabeza, pero también dibujan cosas que ellos y sus profes entienden perfectamente.


  Esta vez, la verdad es que daba un poco de pereza ir el último día, porque a algún lumbrera de la Junta de Andalucía se le ocurrió que un lunes era la fecha ideal para terminar, y así lo único que consiguen es que falten un montón de niños, pero yo soy de las que piensan que hay que cumplir hasta el final, sí, soy así de apretá, no lo puedo remediar.


  El caso es que ese día lo pasan la mar de bien, porque se limitan a jugar, a bañarse en la pisci, a ver películas,..., sí, todo muy estresante. Pero también es cierto que en ese ambiente tan distendido, los profes tienen la oportunidad de conocerlos aún mejor, y a los peques les pasa lo mismo.


  No tenía muy claro qué preparar este año (se me van acabando las ideas), las vi así por la red y me pareció una buena idea, y se me ocurrió que por qué no, darle ese toque de estar como arrancadas de la libreta, porque las veía así con todos los laditos rectos, o como mucho con los circulitos del achivador de anillas, pero cualquiera que tenga peques alrededor sabe que ellos las arrancan sin miramientos...jejeje


  Y a mis niños les encantó la ocurrencia, y así pasaron la mañanita del sábado, pintando galletas con sus rotus comestibles, y quieren que queden tan bien que a veces  se agobian un poco porque no saben qué pintar, aunque al final siempre les viene la inspiración.


  Aquí sólo os pongo unas pocas, aunque la verdad es que los pobres se lo curran un rato porque preparamos 12 galletas para cada profe, así que a cada uno le toca decorar 24, todo una reto para su imaginación, siendo todas diferentes.


  A los profes les suele encantar, y este año no ha sido menos, así que mis niños salen encantados pensando que sus maestros se llevan un buen recuerdo de ellos que podrán compartir con sus familias.


  Y por fin puedo descansar yo un poco también, se acabó lo de madrugar cada día, lo de preparar proyectos escolares, de estar pendiente de que no olviden este libro o el otro, de ayudarlos con los deberes,..., vamos que puedo respirar hondo y hacer todo aquello que nos apetezca porque el duro trabajo ha servido para algo, las notas han sido fenomenales. Besotes.

sábado, 21 de junio de 2014

Piña Colada Cupcakes

  Ya os dije que para mi cumple iba a preparar algo especial para poder soplar mi velita, no había tiempo para una supertarta, y por eso me decidí por estos cupcakes a los que les tenía el ojo echado desde hacía tiempo.


  Además hacía meses que no preparaba cupcakes, por un motivo o por otro siempre había que hacer algo antes y no he encontrado el tiempo para experimentar con algunas recetillas que tengo por ahí en la recámara. Pero tiempo al tiempo, todo se andará y poco a poco las iré haciendo.


  Éstos han sido un verdadero éxito, me llevé unos cuantos al trabajo porque justo el día de mi cumple me tocaba ir al hospi a hacer la noche, y la verdad es que últimamente también tengo muy abandonados a mis compis con tantas prisas y tantos quehaceres.


  También se hace muy cuesta arriba ahora con estas calores encender el horno, y es complicadísimo hablar de mantequilla a Tª ambiente, porque verdaderamente está derretidísima, así que lo mejor es  sacarla un ratito antes del frigo, como 20-30 minutos, con eso hay de sobra por aquí una vez que empieza el calor veraniego.


  Y es que en el caso de la masa no tendrá demasiada importancia, pero si hablamos del frosting, como de verdad dejemos la mantequilla a Tª ambiente, lo único que obtendremos como resultado será un sopa, que no es por nada, pero resulta bastante complicado extender sobre el cupcake, y claro está, la conservación en nevera hasta la hora de servir.


  Alguna observación, yo no tenía leche de coco, la resolución ha sido sustituirla por buttermilk con esencia de coco. Y reservé un poco de la reducción del ron con azúcar después de haber macerado la piña para el frosting, queda más suave y sin nada de alcohol. Pues con estas observaciones y recomendaciones estivales os dejo con la receta.

  Ingredientes:

  Para la masa:

* 100 ml. de ron blanco.
* 170 gr. de azúcar.
* 4 rodajas de piña en conserva .
* 40 gr. de mantequilla, sin sal, a Tª ambiente.
* 120 gr. de harina para todo uso.
* 1 y 1/2 cucharaditas de levadura.
* 1/4 cucharadita de sal.
* 1 huevo grande.
* 120 ml. de leche de coco.
* 1/2 cucharadita de extracto de vainilla.

  Para el frosting:

* 80 gr. de mantequilla sin sal.. a Tº ambiente.
* 250 gr. de icing sugar.
* 4 cucharaditas de leche de coco.
* Coco seco, o rallado (para decorar).


  Preparación:

   De la masa:

- Precalentamos el horno a 170ºC y preparamos nuestro molde con las cápsulas escogidas.

- Vertemos el ron en una cazuela pequeña y agregamos 30 gr. de azúcar. Llevamos a ebullición hasta que reduzca aproximadamente a la mitad.

- Cortamos las rodajas de piña en trozos pequeñitos (unos 8 por rodaja) y lo dejamos macerar en el almíbar que hemos preparado con el ron, cuando esté templadito, como unos 30-40 minutos.

-  Mientras en el vaso de la  batidora mezclaremos la mantequilla, el azúcar restante, la harina (tamizada), la levadura y la sal (tamizados ambos también). Lo haremos a velocidad baja hasta que nos quede una consistencia arenosa.

- En otro bol, combinaremos a mano el resto de los ingredientes.

- Ahora vamos añadiendo la mezcla de líquidos a la mezcla anterior, a velocidad baja, hasta que queden todos los ingredientes bien integrados.

- Escurrimos los trozos de piña, reservando la reducción de ron, y los añadimos a la mezcla final, integrándolos con la espátula con movimientos envolventes.

- Repartimos la mezcla entre las cápsulas y horneamos durante unos 15 minutos.

-  Los sacamos del horno y los dejamos enfriar en el molde durante unos 5 minutos antes de desmoldar.

- Una vez desmoldados y aún templados verteremos una cucharadita de la reducción de ron que habíamos reservado sobre cada uno de ellos.

- Dejamos que terminen de enfriar antes de ponerles el frosting.

  Del frosting:

- Mezclamos la mantequilla y el icing sugar (tamizada) en el vaso de la batidora a velocidad baja  hasta que nos quede una mezcla homogénea.

- Sin dejar de batir, agregaremos la leche de coco y el ron y esperaremos a que quede todo bien integrado y esponjoso.

  Montaje:

- Extendemos nuestro frosting sobre los cupcakes de la manera que se prefiera.

- Ya sólo nos queda decorar, yo elegí teñir coco seco en láminas, una cereza glaseada, un trocito de piña y una pajita, para que quedara a modo de cóctel.


  Tengo que agradeceros todas la felicitaciones que me encontré principalmente en mi Facebook personal, hicieron que el día fuera aún más estupendo. Espero que os guste la recetilla y que disfrutéis del finde. Besotes.

lunes, 16 de junio de 2014

Thor Comic Cake

  Pues esta tarta no es lo que cabía esperar hoy, ya lo sé, es mi cumple y lo normal hubiera sido poner cualquier otro tipo de tarta o pastel, pero como siempre en las últimas semanas, tengo la sensación de que llego tarde a todo, y aunque me dispongo a preparar algo hoy, no voy a tener tiempo de escribir entrada con lo que haga.


  Así que hoy os dejo con ésta, ha sido para celebrar el cumple de mi hijo, con  mucho retraso, pero al menos pudo disfrutar del día con peli y merendola (más bien cena) con sus amigos. Y es que en las últimas semanas ando como las locas, sin parar de hacer cosas, lo mismo nos ponemos a hacer un castillo con cajas para la clase de plástica de mi hijo mayor, que un mural de los sectores económicos con el pequeñajo, que un vídeo para la jubilación de una compi, que unas galletas, que una tarta,..., da igual, el caso es que traigo siempre algo entre manos.


  Aunque la verdad es que me hace sentir muy en forma aunque caiga rendida a veces. Es curioso que ahora con mis 40 tacos recién cumplidos pues resulta que tengo que hacer muchas más cosas que cuando tenía 20, que se supone que es cuando una tiene energía, y estoy segura que cuando leáis ésto muchos caeréis en la cuenta de que es verdad.


  También es verdad que en cuanto a capacidad de organización no hay color, eso lo da la vejez...ejem ejem..., quiero decir, la experiencia, y siento que si con 20 hubiera tenido que hacer la cantidad de cosas que hago ahora, me hubiera ahogado en un vaso de agua con toda seguridad.


  Todo el mundo no lo toma igual claro, pero comentándolo con la gente que me rodea, 40 es una cifra que en general sienta bastante mal, es como si abandonar los 30 fuera un lastre y parece que nuestro subconsciente nos dijera: "Ahora sí que eres mayor". Y sí, yo también me lo estaba tomando así, hasta esta misma mañana, cuando he visto la cantidad de felicitaciones, cómo se ha acordado tanta gente de mí cuando apenas son las diez de la mañana???


  Nada más levantarme y echar un vistazo al móvil se me ha dibujado una sonrisa, que difícilmente podrá borrarse hoy, y qué queréis que os diga, que me encuentro bien, a gusto y feliz, y hasta iré con alegría esta noche a trabajar.


  Y os dejo con la receta del bizcocho (yo la usé doble), el relleno fue un ganaché de chocolate y nata montada, el conjunto quedó muy rico y gustó mucho, tanto a peques como a mayores.

   Ingredientes:

* 4 huevos (separando yemas y claras).
* Una tarrina de queso crema (250 mg.).
* 8 grs. de levadura.
* 150 grs. de harina (tamizada).
* 250 grs. de azúcar glas (tamizada).
* La ralladura de medio limón.
* Una cucharadita de extracto de vainilla.


    Preparación :

- Precalentamos el horno a 180ºC.

- Montamos las claras y reservamos.

- Batimos las yemas con el azúcar, hasta que obtengamos un mezcla esponjosa.

- Ahora añadiremos el queso crema, la ralladura de limón y el extracto de vainilla y mezclamos hasta que todo esté bien integradito.

- Le agregamos la harina y la levadura, y removemos de nuevo, hasta que la masa sea homogénea.

- Ya en este momento, incorporamos las claras poco a poco, mezclando con la lengua con movimientos envolventes hasta que esté consigamos una composición perfecta.

- Y ahora al horno, a 180ºC durante unos 40 minutos.


  Me voy ya, o no me dará tiempo a preparar unos cupcakes al menos para soplar mi velita, espero que os haya gustado la tarta de hoy, el fondant con este calor y esta humedad se hace muy complicado de trabajar.


  Y además hoy os voy a dejar un regalo, es el vídeo (sólo tenéis que pinchar en la foto o aquí) que le hemos preparado todos los compis a Araceli que se nos jubilaba, es alguien muy muy querida, tanto, que nunca habíamos hecho algo así por nadie, pero ella lo merecía. Ha sido una prueba de compañerismo, ha necesitado muchos esfuerzos, la mayoría de las grabaciones están hechas de madrugada cuando dormían los enfermos y casi sin música para no perturbar su descanso. No es de la mejor calidad, pero está hecho con mucho amor y mucho sentido del humor, a mi me provoca una sonrisa cada vez que lo veo, espero que a vosotr@s también. Besotes.

domingo, 25 de mayo de 2014

Una Comunión y un cumple

  Pues por fin llegó el gran día, ayer sábado estábamos todos en pie muy tempranito y nerviosillos, dos grandes acontecimientos tenían lugar; por un lado Cisco hacía su Primera Comunión y por otro era el cumple de Rafa, así que desayunamos todos juntos en familia para prepararnos para un día tan especial que iba a estar lleno de momentos maravillosos, y nos pusimos en marcha.


  Cuando le preguntábamos a Cisco nos decía que no estaba nervioso, pero conforme se iba acercando el momento yo lo iba notando cada vez más atacadillo. La ceremonia fue preciosa y estuvo llena de instantes emocionantes como cuando se reafirmaron en su fe, o cuando hicieron sus ofrendas, y por supuesto, cuando por fin hicieron por primera vez la comunión.


  Al acabar lo felicitamos, lo besamos y lo abrazamos emocionados, y es que sólo con verle esa carita de ilusión su padre y yo andábamos sensiblones, ya me entendéis.


  Ahora tocaba ir a celebrarlo, mi chiquitín iba como loco porque el pobre se ha mantenido a dieta para que le cupiese la chaqueta, y yo le dije que ayer podía comerse hasta la mesa si quería, que le gusta comer...jajaja


  No éramos muchos, y eso hizo que estuviéramos tan en familia y tan a gusto que se nos pasó volando. Yo me había llevado las velitas para Rafa, así que cuando sopló sus velitas y le cantamos un cumpleaños feliz al unísono que hizo que se pusiera colorado, mira que es vergonzoso..., eso sí, en el fondo le encantó, porque la sonrisilla le llegaba de oreja a oreja.


  Cisco repartió sus galletitas y disfrutó de lo lindo hablando con cada uno de la mesa, con sus primos, sus tíos y sus abuelos.

  Y así discurrió el día, todos felices como perdices, mis niños la mar de guapos, y todo lo que me correspondía como madre más que cumplido. Contentísimos con su tarta, con las galletas y yo no la lié con los tacones cuando me tocaba leer el salmo...jejeje


  La tarta de qué era, pues de lo que siempre la pide Cisco, bizcocho de choco y relleno de nata montada con unas gotas de extracto de vainilla. No podía ser de otra manera tratándose de su día grande.


  La familia se reía a carcajadas cuando veía las figuritas que modelé tan parecidas a mis niños, hasta les saqué foto en la misma postura para comparar y creo que quedaron bastante bien.



  No creáis que Rafa se va a quedar sin celebración con sus amigos, tan sólo queda retrasada un par de semanas porque el finde que viene Cisco se va con papá de campamento.


  Pero de momento yo hoy me tomo el día libre, las últimas semanas han sido algo estresantes y agitadas, así que me voy a tumbar a la bartola y a disfrutar de mis 3 chicos, ya mañana Dios dirá.

  Pues nada, espero que paséis un dominguete tan relajado como el mío. Besotes.

jueves, 22 de mayo de 2014

Angry Birds Cookies

  Pues como ya os dije en la entrada anterior, he continuado muy liada, aunque ya parece que esta semana que viene podré descansar un poquito, aunque no lo vayáis diciendo por ahí, porque siempre que escribo algo así, aparece una petición inesperada y me veo hasta el cuello otra vez, e inmersa en un nuevo proyecto.


  Aunque debo confesar que me siento la mar de contenta, y vais a saber por qué, y es que estas galletas se han hecho con motivo del cumple de mi niño, ya van once añazos, los hace el sábado que viene, así que mañana las llevará para sus amigos.


  El mismo sábado no habrá fiesta, bueno, si la habrá, pero no con sus amigos, y es que celebramos también La Primera Comunión del peque, así que para la ocasión estoy terminando una tartita para los dos.


  Rafa está deseando leer ésto, y es que sabe que siempre hablo de ellos cuando las entradas van dedicadas a fechas especiales. Así que me encuentro un poco en compromiso, pero en fin, vamos allá.

  Mi Rafiki, como a mí me gusta llamarlo, aunque él me pregone cada vez que lo hago, empieza a ser ya un hombrecito, aunque claro, en esa edad en la que en los mismos 5 minutos puede llegar a tener tanto el comportamiento más maduro como el más infantil del mundo, y como digo, en  un pis-pas, casi sin darte cuenta salta de un extremo a otro.


  Eso nos desespera un poco a su padre y a mí, todo hay que decirlo, pero es una enfermedad que debe pasar como lo hemos hecho todo, y sólo espero y deseo saber estar a la altura de las circunstancias como madre, lo que no siempre es fácil.


  Al fin y al cabo es muy muy buen niño, su comportamiento en el colegio es estupendo y nos encanta tanto a mi marido como a mí que nos cuente todas sus cosas, incluso cuando me duele la cabeza y parece que hubiera comido lengua como primero, segundo plato y postre,...,jejeje

  Este curso está costando un poco que aprenda a organizarse sólo con sus deberes y estudios, pero estoy segura que con un poco de constancia y de ayuda por nuestra parte lo conseguirá.


  Y bueno Rafa, que junto con tu hermano eres lo que más quiero en el mundo, que como siempre te digo, eres muy lindo, que sé que a veces soy un poco dura, lo que no imaginas es lo que me cuesta serlo, y que con esa carita, si no fuera porque te quiero tanto, te lo consentiría todo. Espero no decepcionarte nunca, ser justa, y saber darte lo que necesitas en cada momento.


  Y cielo, no te digo nada más porque me emociono y se me saltan las lágrimas. Feliz cumple cariño!!! Disfrútalo y anímate, que queda muy poquito para que acabe el curso, ya verás que verano tan estupendo vamos a pasar.


  Y chic@s, sé que es una entrada un poco atípica para un blog dedicado a la repostería, pero es lo que me pedía el corazón. En unos días os enseñaré la tarta y las galletas de la Comunión, no es porque lo haya preparado yo, pero creo que ha quedado todo genial, ya me diréis. Muchos besotes.

sábado, 17 de mayo de 2014

Una Comunión con el Unicaja

  He estado trabajando mucho, tanto, que me ha sido imposible hacer fotos y publicar algo. Llevo dos semanas repartiendo el tiempo para llegar a todo, que si el trabajo en el hospi, las cosillas del día al día que no pueden dejar de hacerse, rematando detalles de la comunión del peque, y haciendo montones de galletas y esta tarta que hoy os enseño.


  Espero que esta semana sea capaz de sacar un rato para hacerle fotos a las galletas que he estado preparando. Pero os quiero enseñar esta tartuqui que ha sido entregada esta misma mañana. Ya mismo la estarán disfrutando Juan y los invitados a su comunión.


  Ha sido una completa sorpresa que le tenía reservada su mami en este día tan tan especial para este fan del Unicaja. Tenía que ser una cancha de baloncesto, y se me ocurrió combinar la celebración de la comunión con su pasión, porque al principio estaba indecisa, lo vestía con su traje o con el uniforme del equipo???


  Tras mucho darle vueltas al coco me pareció divertido que llevará la equipación debajo del traje, y tras consultarlo, a su madre pareció gustarle la idea, así que ala, a que se arrancara la ropa para que debajo se viera esa camiseta.


  Poco a poco fueron surgiendo el resto de ideas, para poner su nombre tenía que usar unas letras acordes y pensé en utilizar el mismo motivo de la base y en los mismos colores para que el conjunto resultara armonioso.


  El bizcocho es el mismo que usé para el cumple de Cisco, os pongo el link por si queréis la receta de este pastel de chocolate tan delicioso, y el relleno una nata vegetal que soportara bien los cambios de temperatura que nos vienen acompañando estos últimos días por aquí.


  Sólo me queda dar las gracias a esas personas que últimamente me piden mis pasteles para sus celebraciones, para sus causas, e incluso para sus escaparates, pero sobre todo por la confianza que depositan en mí para momentos tan especiales, debo confesar que me encantan esas frases que escucho cada vez: "Hazla como tu veas, estará bien hecha y quedará precioso", o "Se lo dejo a tu imaginación".

  Así que con alguna indicación y esas frases me enfrento a un nuevo reto cada vez. Debo reconocer que alguna vez me resulta complicado dar con la "idea", pero ver la reacción final es la mar de gratificante. Besotes para tod@s y buen finde.

sábado, 3 de mayo de 2014

Paddle tennis cake (Para los amantes del pádel)

 Pues ni yo misma esperaba hacer una entrada con esta tarta, pero fue una petición exprés que me surgió de un momento para otro, y no podía decir que no. Me la pedía una mami del cole para un torneo de pádel familiar para un club de niñas, con ella intentaban recaudar fondos para su causa haciendo una rifa, y en estos casos yo no sé decir que no, así que me salió el "sí" casi sin pensar. Eso sí, me tenía que dar mucha mucha prisa.


  En estos días ya estoy más liadilla con el tema de la Comunión de mi peque, y si le sumamos los turnos y los encarguillos que van saliendo, hay momentos en los que me agobio un poco, el caso es que después sale todo sin problemas, pero esos instantes en los que pienso: "No llego, no llego", son horribles.

  Y mira que no me promociono, vamos, que no me voy ofreciendo para hacerle nada a nadie, pero mi trabajo debe gustar y siempre hay alguien que pregunta si le haría ésto o aquello. Y como no sé decir que no, pues ahí voy, a matacaballo...jajaja


  Lo bueno es cuando  mi trabajo está acabado y lo enseño, suelo poner fotos en el grupo del hospi, para que me digan mis compis, y suele gustar mucho, así me quedo más tranquila, porque aunque mi marido diga que está muy bien, siempre tengo ese pellizquín porque yo le veo todos los defectos del mundo. Aún así, siempre termino preguntándole a la persona que me la pidió, cómo ha resultado todo después, y entonces es cuando respiro tranquila de verdad, hasta ahora siempre ha ido todo muy bien y prefiero no pensar en el día en el que ocurra lo contrario...jejeje


  Os paso la receta del bizcocho, porque siendo de vainilla sin más, es una maravilla, firme pero jugoso y tierno, ideal para este tipo de pasteles.

  Ingredientes:

* 200 gr. de mantequilla a Tª ambiente.
* 400 gr. de azúcar.
* 700 gr. de harina (yo la puse "para todo uso").
* 4 cucharaditas de levadura.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 200 ml. de leche.
* Una cucharadita de extracto de vainilla.
* 9 claras de huevo (yo usé las pasteurizadas, a Tª ambiente).


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 190ºC y engrasamos el o los moldes que vayamos a usar.

- En el vaso de la batidora a velocidad media cremamos la mantequilla, a la que gradualmente le iremos añadiendo el azúcar para seguir batiendo hasta obtener una masa pálida y esponjosa.

- En un bol, tamizaremos juntos la harina, la levadura y la sal.

- Ahora a la mezcla de mantequilla y azúcar le iremos agregando poco a poco la mezcla de harina, alternando con la leche, hasta que tanto la harina como la leche estén bien integrados.

- Agregamos el extracto de vainilla y batimos bien de nuevo.

- Tendremos en este momento una masa gruesa.

- Con las varillas montamos nuestras claras de huevo hasta que queden picos firmes.

- Las verteremos ahora sobre la mezcla anterior, y con una legua o espátula las iremos incorporando con movimiento envolventes, hasta que queden bien integradas.

- Vertemos sobre el molde y hornearemos durante unos 30-35 minutos (eso necesitó en mi caso, repartiendo la mezcla en 4 moldes), o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.

- Una vez horneado, dejamos reposar en el molde unos 10 minutos, y ya podemos desmoldar para dejar que se terminen de enfriar.

  El relleno fue muy sencillo, nata vegetal montada con unas gotas de extracto de vainilla que aguanta bien las altas temperaturas que nos vienen acompañando últimamente por aquí. Como se trataba de una rifa, busqué sabores que le pudieran gustar a todas las familias y a todos los miembros, y tanto el bizcocho de vainilla como la nata son buenos aliados para eso.


  Pues eso es todo, parece ser que todo resultó estupendamente y yo puedo respirar tranquila una vez más. Disfrutad del finde, besotes.

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