domingo, 9 de junio de 2019

White Chocolate and Almond Pound Cake

  Bueno, pues hoy vengo con otra receta fabulosa, un bizcocho tierno y esponjosísimo con un regusto a chocolate blanco y almendras delicioso. Es la segunda vez que lo preparo, y es que la primera se desmoronó al desmoldar, en la primera ocasión lo hice con crema agria y esta segunda se me fue el santo al cielo y olvidé comprar, así que la sustituí por buttermilk. ¿Qué cuál me ha gustado más? Pues de sabor están muy ricos los dos, pero quizás la crema agria le de un tono más blanquito a la miga que lo hace aún más apetecible.


  Como yo he hecho las dos versiones, pues os lo cuento y ya vosotros escogéis u os limitáis a lo que tengáis por casa. Siempre está bien ese punto de improvisación, a veces se hacen descubrimientos interesantes.


  Yo éste que veis lo voy a llevar mañana al trabajo para el café, ya que aún queda un  poquito del primero que hice en casa, que aunque desmoronado está riquísimo y se lo están comiendo entre todos. Y así en nada me pongo manos a la obra con otra cosita, que a ellos les encanta la variedad.


  Ingredientes:

* 120 gr. de chocolate blanco.
* 3 tazas de harina para todo uso.
* 1/4 taza de almendras finamente molidas.
* 1 cucharadita de polvo para hornear.
* 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 1 taza de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 2 tazas de azúcar.
* 6 huevos.
* 1 cucharadita de vainilla en pasta.
* 1+1/2 cucharaditas de extracto de almendras.
* 500 gr. de crema agria o 350 gr. de buttermilk.


  Preparación:

- Derretimos el chocolate blanco, yo os cuento cómo lo hago siempre, en el microondas a Tª baja y tiempos cortos, removiendo entre toque y toque de microondas. Reservamos y dejamos que se atempere un poco.

- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos el molde que vayamos a utilizar.

- Tamizamos juntos la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato sódico, la sal y la harina de almendras.

- En el vaso de la batidora cremamos juntos la mantequilla y el azúcar, como siempre, a velocidad media- alta durante unos 2-3 minutos, hasta obtener una mezcla pálida y esponjosa.

- Añadimos los huevos, uno a uno, batiendo bien entre ellos, que todo vaya quedando bien integrado.

-  Ahora le toca a los extractos y al chocolate blanco. Volemos a batir bien.

- Agregamos la mezcla de harina alternando con los que escojáis o tengáis a mano, o la crema agria o la buttermilk. la mezcla de harina en 3 veces, empezando y terminando con ella.

- Vertemos en el molde y horneamos unos 60-70 minutos, o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.

- Dejamos reposar unos 10 minutos en el molde, para después desmoldar y dejar que termine de enfriar sobre una rejilla.



  En fin, no me pilláis en mi momento más animado, pero hornear me alegra mucho, así que seguiremos en ello para levantar los ánimos. En estos momentos me refugio en mi familia y retomando mis aficiones. Así que ahí estoy dándole vueltas ya a la siguiente receta. muchos besotes y hasta la próxima entrada.

domingo, 2 de junio de 2019

Nut Brownies

  Estoy de vueltaaaaa!!! Me he pasado meses con la cabeza metida en los apuntes, estudiando como una loca, me he puesto aún más gorda de no moverme y por fin hice el mes pasado el dichoso examen. Que cómo me salió, pues no como me hubiera gustado, pero está más que aprobado y ahora queda esperar un rato largo hasta que salga la plantilla definitiva de respuestas, otro más hasta que salgan las notas con la correspondiente nota de corte, después el plazo para aportar méritos y finalmente que saquen los listados de los que han sacado plaza.  Así que no queda otra que esperar, esperar y esperar.


  Al menos está hecho y me queda un verano tranquilo por delante. Yo pensaba que cuando pasara la fecha del examen me iba a comer la calle, pero me quedé plof y me está costando volver a mis costumbres y rutinas. De hecho me costó volver a hornear, y aún así no sacaba ánimos para hacer mis fotos y publicar, pero esta semana me lo propuse con firmeza y aquí estoy, con una nueva receta.


  Un brownie con nueces sí, y es que mi peque me lo pedía encarecidamente y los que me conocéis un poco a través de estas entradas sabéis que no puedo resistirme a las peticiones y aquí estamos, retornando con una súplica de mi niño.

  Ingredientes:

* 200 gr. de mantequilla sin sal.
* 200 gr. de chocolate cortado en trozos (os dejo a vuestra elección la concentración, yo he utilizado la mitad de chocolate con leche y la otra mitad al 70%).
* 250 gr. de azúcar muscovado (yo he utilizado del oscuro, pero igualmente podéis utilizar el clarito).
* 3 huevos grandes.
* 100 gr. de harina.
* 40 gr. de caco en polvo sin azúcar.
* 1/2 cucharadita de polvo de hornear.
* Una pizca de sal.
* 100 gr. de nueces.



  Preparación:

- En un bol derretimos el chocolate junto con la mantequilla, yo tengo costumbre de hacerlo en el microondas, a tiempos cortos y a temperaturas bajitas, removiendo entre toque y toque del microondas. una vez derretido dejamos que enfríe hasta alcanzar la temperatura ambiente.

- Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos la bandeja de horno que vayamos a utilizar con spray desmoldante, colocamos papel encerado y volvemos a engrasar con el spray desmoldante (o lo que uséis vosotros para engrasar).

-  En el vaso de la batidora batimos el azúcar junto con los huevos durante unos 3 minutos a velocidad medio alta, hasta que quede todo bien integrado.

- En un bol tamizamos juntos la harina, el polvo de hornear, la sal y el cacao en polvo.

- Agregamos ahora el chocolate a la mezcla de los huevos y batimos hasta que nos quede una mezcla homogénea.

- Añadimos el chocolate derretido mezclando bien de nuevo, y por fin la mezcla de harina, sin batir demasiado, lo justo para que se integre bien.

- Con una espátula mezclamos las nueces en la mezcla y la vertemos en el molde.

- Horneamos unos 30 minutos, o hasta que al pinchar un palillo la masa quede con un punto húmedo y además se haya formado esa especie de costra en la parte superior.

- Dejamos enfriar por completo, desmoldamos y cortamos en cuadraditos.



  Realmente hice doble masa, para dejar uno en casa y llevar otro al trabajo. Y me di cuenta de lo mayores que estamos ya la mayoría, no pudo probarlo todo el mundo, porque la diabetes empieza a hacer mella en unos cuantos, alguna por culpa de la intolerancia al gluten que le han diagnosticado últimamente,..., en definitiva, ya hay un porcentaje importante que tenemos taras y es que los años no pasan en balde, el tiempo es así. Con todo y con eso, hubo muchos que pecaron y que les encantó, espero que a vosotros también os guste.

  Mi familia encantada de que vuelva a la carga y no pienso parar, así que muchos besotes y hasta la próxima entrada.

domingo, 17 de febrero de 2019

Quince Bundt Cake

  Hola a todos, por aquí ando muy estresada y con mucho que estudiar. Pensaba que no iba a hornear nada en esta época de estudios y nervios, pero la verdad es que es lo que mejor me ayuda a desconectar un poco y relajarme entre tema y tema.


  Así que de vez en cuando hago un parón, me meto en la cocina y aunque no termino de apartar del todo de mi cabeza el tema del estudio, al menos pongo mi cabeza en otra cosa durante unos minutos y me concentro en intentar hacer algo rico.


  Y es que una a ciertas edades, llevando una casa y una familia para adelante y trabajando en el hospi pues resulta muy complicado meterse en la cabeza tantísima información: que si decretos, leyes, escalas, medicaciones, dosis, cuidados, intervenciones de enfermería, planes integrales,..., etc.


  En fin, que hay momentos en que necesito pensar en otra cosa que no sea el examen del 12 de mayo y se me ocurren cosas como la de hoy, un bundt de carne de membrillo que está para chuparse los dedos y me sirve para darme cuenta que a veces me quedan momentos de lucidez...jajaja

  Ingredientes:

* 1+1/2 taza de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 240 gr. de queso crema, a Tª ambiente.
* 500 gr.de azúcar.
* 6 huevos a Tª ambiente.
* 400 gr. de carne de membrillo.
* 1 cucharada de extracto de vainilla.
* 500 gr. de harina para todo uso (tamizada).
* 1 cucharadita de sal.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos el molde que vayamos a usar.

- En un plato machacamos la carne de membrillo con un tenedor. Reservamos.

- En el vaso de la batidora mezclamos la mantequilla y el queso crema a velocidad media-alta durante 2-3 minutos, hasta que amos queden bien integrados.

- Ahora agregamos la carne de membrillo y mezclamos de nuevo.

- Añadimos el azúcar poco a poco, de taza en taza, sin dejar de batir. hasta que nos quede una mezcla suave y esponjosa. Alrededor de unos 3 minutos.

- Echamos ahora los huevos, sin dejar de batir y de uno en uno, que se vayan integrando poco a poco en la masa, batiendo bien entre ellos.

- Agregamos la vainilla y volvemos a batir bien.

- Continuamos sin dejar de batir a velocidad media-alta y vamos añadiendo la harina poco a poco, y continuamos batiendo hasta que nos quede una mezcla homogénea.

- Vertemos en el molde y horneamos durante unos 80-90 minutos o hasta que al insertar un paillo, éste salga limpio. Si vemos que se nos empieza a dorar demasiado podemos cubrir con papel de aluminio hasta que termine el horneado para que no se nos quede  la base quemada.

- Una vez horneado lo dejamos reposar en el molde 10 minutos, para después desmoldar sobre una rejilla y que termine de enfriar.

- Yo le he preparado un glaseado sencillo con agua, azúcar glas (tamizada) y unas gotitas de limón. Un poco a ojo, la verdad. Pero eso como siempre os digo, a vuestro gusto.



  Pues ya está, hoy hasta aquí. Os dejo para seguir metiéndome datos en la cabeza e intentar sacar para adelante ese examen que me trae de cabeza. Entre tanto, sacaré un rato de vez en cuando para pensar en algo rico. Hasta la próxima receta y muchos besotes.

sábado, 9 de febrero de 2019

Valentine´s Chocolate Layer Cake

  Como siempre, me encanta preparar algo para San Valentín y decidí dejarlo todo a un lado durante un ratito para preparar esta fabulosa tarta para mi maridín, bueno, en realidad para toda la familia, pero especialmente dedicada para él. Da igual que hayan pasado casi 24 años desde que nos conocimos, a mí me sigue haciendo ilusión tener preparado un detallito para él.


  Y como él sabe que me gusta enseñaros las cositas que preparo no le importa que lo haga unos días antes de la fecha señalada para que me dé tiempo a hacer las fotos y escribir la entrada. Ya sabéis, lo de la intención es lo que cuenta. Además esa señora tarta necesita de más de un día para que se acabe, así que no está de más que la empecemos pronto...jajaja


  Cada vez que se acerca una fecha como ésta no puedo dejar de pensar que son muchos años juntos, aunque en el día a día la verdad es que no lo parece, o bueno, sí, porque aunque sigue habiendo días en los que lo mataría pues la verdad es que la confianza y la complicidad siguen en aumento, a una le puede parecer que no, pero sí.


  El caso es que a pesar de los años no se deben perder la buenas costumbres y no dejarse llevar por el ritmo rutinario de los días, a veces hay que parar y darse un momento especial para que no decaiga la ilusión.

  Ingredientes:

  Para el bizcocho:

* 3/4 taza de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 2 tazas de azúcar (yo he usado caster sugar o azúcar superfina para repostería).
* 3 huevos grandes.
* 2 cucharadas de extracto de vainilla.
* 2 tazas de harina para todo uso.
* 3/4 taza de cacao en polvo, sin azúcar.
* 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 1/4 cucharadita de polvo de hornear.
* 1+1/2 tazas de leche, a Tª ambiente.

  Para el frosting:

* 2 tazas de chocolate picado finamente.
* 1/2 taza de mantequilla sin sal, a Tª ambiente, cortada en trozos.
* 1 taza de nata agria.
* 4 tazas de azúcar glas (tamizada).


  Preparación:

  Del bizcocho:

- Engrasamos y forramos con papel encerado que volveremos a engrasar 3 moldes redondos de unos 20 centímetros de diámetro. También precalentamos el horno a 180ºC.

- En el bol de la batidora cremamos la mantequilla y el azúcar hasta que esté ligero y esponjoso.

- Añadimos los huevos, de uno en uno, batiendo bien entre ellos para que vayan quedando bien incorporados en la masa.

- Agregamos la vainilla y volvemos a batir bien.

- En un bol tamizamos juntos la harina, el cacao, el bicarbonato, la sal y el polvo de hornear y la añadimos a la mezcla anterior alternando con la leche, en tres veces, comenzando y terminando con la mezcla de harina.

- Repartimos entre los 3 moldes a cantidades iguales y horneamos unos 30 minutos, o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.

- Una vez horneados los dejamos reposar unos 10 minutos en el molde antes de desmoldarlos para que terminen de enfriar sobre una rejilla (eso es lo que dice la receta, yo pasados esos 10 minutos los en vuelvos en film transparente aún calientes y los dejo que terminen de enfriar hasta su uso o bien los congelo si es para usarlos más adelante).

  Del frosting:

- Para el frosting derretimos el chocolate junto con la mantequilla, bien al baño María o en el microondas y lo dejamos enfriar 5 minutos.

- Vertemos la mezcla de chocolate sobre la nata agria y batimos con las varillas mientras vamos añadiendo el azúcar glas hasta que nos quede un frosting esponjoso.

- Yo añadí un poco de nata para conseguir una textura un poco menos densa, eso ya a vuestro gusto.

  Montaje:

  Pues nos basta con alternar capas de bizcocho con capas de frosting y terminar recubriendo la tarta después. Yo he querido darle un aire romántico a la decoración, ya eso como vosotras queráis y...listo!!!



  Ya está, si no sabíais qué preparar para San Valentín y a vuestros/as churris les gusta el chocolate ésta es una buena opción. Espero que paséis un gran día de los enamorados y que no se pierda la ilusión y el amor. Muchos besotes y hasta la próxima entrada.

sábado, 2 de febrero de 2019

Magdalenas de Miel y Yogurt

  Vuelvo a la carga, hoy con unas magdalenas que me recuerdan a unas que me comía de pequeña y que me encantaban, con una miga densa, de las que cuando las mojas en el café se llevan la mitad. Yo no sé a vosotros, pero este tipo de magdalenas también me gustan.


  Eso sí, acompañadlas de bebida, os lo recomiendo...jajaja. Y es que a mí lo que de verdad me gusta es ir alternando. Es verdad que lo que más preparo son bizcochos, y siempre por lo mismo, por su inmediatez. Los preparo en un ratillo a primera hora de la mañana y a media mañana tengo algo para llevar al trabajo el turno de noche.


  Estas cayeron también una noche en el trabajo un tanto especial, porque nos sobraba el trabajo y por la mala gestión nos faltaba personal. Así que a las dos de la mañana todas estábamos necesitadas de una bebida calentita y las magdalenas nos ayudaron a reponer fuerzas.


  La combinación del yogurt y la miel, una delicia. Os dejo con la receta:

  Ingredientes:

* 150 gr. de azúcar moreno.
* 50 gr. de miel.
* 180 gr. de aceite de oliva.
* 125 gr. de yogurt.
* 250 gr. de harina para todo uso.
* 8 gr. de polvo de hornear.
* 1 pìzca de sal.
* 2 huevos.


  Preparación:

- En el vaso de la batidora mezclamos los huevos, el azúcar y la miel hasta que nos quede una mezcla esponjosa y pálida.

- Agregamos el aceite sin dejar de batir y luego el yogurt.

- Incorporamos la harina, la sal y la levadura (tamizadas) y batimos hasta que nos quede una masa homogénea.

- Tapamos la masa con film transparente y refrigeramos durante la noche.

- Precalentamos el horno a 250ºC y preparamos el molde bien engrasándolo o con nuestros papelitos.

- Repartimos la mezcla en los moldes y espolvoreamos con azúcar.

- Bajamos la Tª del horno a 210ºC y horneamos nuestras magdalenas durante 14-16 minutos.

- Una vez horneadas las dejamos reposar unos 10 minutos en el molde tras los cuales las pasamos a una rejilla donde dejamos que terminen de enfriarse.



  Y por hoy ya está. Yo sigo aquí, intentando llevarlo todo para adelante y bastante cansadilla. A ver si llega mayo y nos examinamos ya de una dichosa vez de nuevo las enfermeras andaluzas y podemos relajarnos un poco. En fin, yo para relajarme pues de vez en cuando me pongo a hornear, después con mis pequeño montajes de vídeo que hago a ratitos y al final desfogo un poco por aquí. Así que sigo con mis tareas y os mando muchos besotes hasta la próxima entrada.

domingo, 27 de enero de 2019

Soft And Fluffy Cinnamon Rolls

  Mira que normalmente me suelo sentir contenta con el resultado de mis recetas reposteras, pero esta semana ando especialmente orgullosa con estos rollos de canela. Los había preparado antes pero poniéndoles otros rellenos, y aunque se me pasó por la cabeza al final me decidí por hacer los clásicos, con su relleno de canela.


  La receta de la masa que os enseño hoy es maravillosa, quedan unos rollos realmente esponjosos. Los repartí en dos fuentes y como siempre pues una de ellas fue a parar al trabajo. Teníais que ver las caras de mis compis, empezaron cogiendo trocitos pequeñitos pero repitieron unas cuantas veces.


  La verdad es que no me sorprendió porque en casa la reacción había sido la misma por la mañana. Incluso antes de hacer las fotos ya había caído alguno, y no un bocadito, sino un buen trozo porque daban el primer bocado y tampoco podían parar.


  En fin, que si os suelo recomendar las recetas, os digo que ésta no podéis dejar de hacerla. Así que no me enrollo más y os la pongo.

  Ingredientes:

  Para la masa:

* 2+1/4 cucharaditas de levadura seca activa.
* 1 taza de leche templada.
* 2/3 taza de azúcar.
* 1/2 taza de mantequilla sin sal, derretida.
* 2 huevos ligeramente batidos.
* 1 yema ligeramente batida.
* 4 tazas de harina para todo uso.

  Para el relleno:

* 1/2 taza de mantequilla sin sal, derretida.
* 1+1/4 tazas de azúcar moreno.
* 2+1/2 cucharadas de canela en polvo.
* 1 cucharada de almidón de maíz.

  Para el glaseado:

* 120 gr. de queso crema.
* 1/4 taza de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 1 taza de azúcar glas (tamizada).
* 2 cucharaditas de extracto de vainilla.
* 1 pellizco de sal.


  Preparación:

  - En un bol agregamos la levadura, le leche tibia  y 1 cucharada de azúcar. Mezclamos suavemente y dejamos reposar durante unos minutos, hasta que esté espumoso en la parte superior.

- Ahora, en el vaso de la batidora y con el accesorio de gancho añadimos la mezcla de la levadura junto  con el azúcar restante, la mantequilla derretida y los huevos y la yema, empezando a velocidad baja y subiendo a media-alta hasta que todo quede bien integrado.

- Echamos ahora la harina poco a poco, sin dejar de batir y continuamos haciéndolo hasta  que obtengamos una masa viable. eso quiere decir que nos debe quedar elástica pero que no se nos quede pegada a la mano.

- Colocamos la masa en un recipiente engrasado y lo dejamos levar. En teoría bastan un par de horas para que duplique su volumen, pero yo os recomiendo preparar esta masa a última hora de la tarde y dejarla reposando durante toda la noche. Podréis comprobar que sube muchísimo más y eso nos garantizará un mejor resultado final.

- Una vez que la masa ha reposado, la amasamos un poco sobre una superficie enharinada o engrasada, la estiramos con un rodillo y de vamos dando forma rectangular. Debe quedarnos una capa de masa de algo menos de un centímetro de grosor.

- En un bol mezclamos todos los ingredientes secos del relleno.

- Con una brocha pincelamos la masa con la mantequilla derretida y rociamos nuestra mezcla de azúcar morena por toda la superficie de manera homogénea.

- Enrollamos ese rectángulo de masa con el relleno por encima por el lado más largo, apretando bien para que nos quede compacto.

- Ahora hacemos cortes de ese rollo que hemos obtenido de aproximadamente unos 3 cm. Yo, en esta ocasión lo hice con hilo dental y queda muchísimo mejor que con un cuchillo. Basta con que cortemos un trozo de hilo dental, lo cogemos por los extremos con las manos, lo pasamos por debajo del rollo y lo cruzamos por la parte superior intercambiando los extremos del hilo de manos. Quedan unos rollos perfectos.

- Colocamos los rollos sobre un molde o una fuente engrasada, ajustándolos entre ellos, pero no demasiado, que quede algo de hueco porque toca dejarlos reposar de nuevo para que leven.

- Una vez hecho esto, los dejamos levar una media hora tapados con un trapo de cocina.

- Los horneamos con el horno precalentado a 175ºC durante unos 25-30 minutos, hasta que veamos que quedan dorados.

- Mientras se hornean preparamos el glaseado que consiste en echar los ingredientes y mezclar con las varillas a velocidad media-alta hasta que quede todo bien integrado. Os digo que yo reduciría los ingredientes a la mitad, me sobró mucho glaseado, además más que un glaseado parece un frosting, yo tuve que añadirle al final un poco de leche para diluirlo un poco y aún así quedó bastante consistente, eso sí, muy muy rico y es un acompañamiento perfecto para estos rollos de canela.

- Rociamos el glaseado sobre los rollos aún calientes y listo!!!



  Puede parecer un proceso largo y trabajoso..., bueno, no os voy a engañar, largo sí que es si contamos con las horas de levado, pero no tan trabajoso como puede aparentar, de trabajo real puede llevar como unos 30-40 minutos y el resultado merece muchísimo la pena. Además como los vas preparando a ratitos entre los tiempos de levado no se hace nada pesado. Y ya os dejo que tengo que pensar la próxima receta y hacer muchísimas cosas. Muchísimos besotes y hasta la siguiente entrada.

domingo, 20 de enero de 2019

Three Flavours Marbled Cake

  Están siendo unos día fríos y tristes por Málaga, todos tenemos en la cabeza a ese niño que está tan cerquita y tan lejos a la vez. Esta semana además para mí está siendo bastante complicada por muchos motivos y he vuelto a sufrir una de esas dichosas migrañas con aura.


  Necesitaba desconectar un rato de todo y por eso preparé este bizcochito para llevarlo la otra noche al trabajo. Meterme en la cocina para estas cosas es poner mis cinco sentidos en algo diferente que no sea la comida de todos los días, ni todas las tareas pendientes, así que durante el rato que me dedico a medir ingredientes, a mezclar y a ver cómo sube la masa en mi horno me preocupo sólo de eso y me olvido durante unos minutos del resto.


  Después viene el momento de las fotos, de la edición y de hacer mi pequeño vídeo de presentación, y es otro momento de desconexión para centrarme en que quede medio bien. No soy ninguna experta en fotografía, pero me gusta y a mi manera hago lo que puedo.


  Y por último llega la elaboración de la entrada, donde me dedico a contaros algo de mi vida y os cuento cómo ha salido la receta.

  Ingredientes:

* 250 gr. de mantequilla sin sal, a Tª ambiente y cortada en cubos.
* 3 huevos grandes a Tª ambiente, ligeramente batidos.
* 80 ml. de leche a Tª ambiente.
* 2 cucharaditas de vainilla en pasta.
* 225 gr. de azúcar.
* 225 gr. de harina para todo uso.
* 6 gr. de polvo de hornear.
* 1 cucharadita de sal.
* 20 gr- de cacao en polco sin azúcar.
* 110 gr. de chocolate con leche, derretido y enfriado.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos el molde.

- En un bol batimos los huevos, la leche y la vainilla. Reservamos.

- En otro bol mezclamos el azúcar, la harina, el polvo de hornear y la sal (estos 3 últimos tamizados).

- Agregamos la mantequilla a la mezcla de ingredientes secos en el vaso de la batidora y batimos a velocidad media-alta hasta que queden bien integrados.

- Añadimos la mitad de la mezcla de leche y de nuevo batimos bien. Repetimos la operación conla otra mitad.

- En un bol grande mezclamos 2 cucharadas de caco en el chocolate derretido y después con 285 gr. de la masa y una vez que obtengamos una mezcla homogénea la vertemos sobre el molde.

- Ahora batimos la cucharada restante de cacao en polvo  con otros 285 gr. de la masa y vertemos sobre la capa de chocolate en el molde.

- Ya sólo nos queda verter el resto de la masa sobre esta última capa y con un cuchillo o pun palillo mezclamos un poco, no hace falta demasiado,ya que las distintas densidades harán casi todo el trabajo.

- Horneamos durante aproximadamente 60-90 minutos o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.

- Dejamos reposar en el molde unos 15 minutos tras los cuales desmoldamos y dejamos que termine de enfriar sobre una rejilla.


  No es que todo este proceso no esté lleno de interrupciones, siempre está la familia demandando algo, o sonando la alarma de que ha terminado la lavadora, o tienes que estar calentando la comida porque se te echa la hora encima, pero intento aislarme lo que me dejan durante esos pequeños ratos para relajarme un poco y hacer la vida más llevadera. En fin, que aquí sigo con mis recetas y ahí estoy con otra, la que os pondré si Dios quiere la semana que viene. Hasta entonces muchos besotes.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...