sábado, 9 de diciembre de 2017

Apple-Raisin Bundt Cake

  Ya estamos todos inmersos en las fiestas navideñas ¿verdad?, en casi todas las casas hemos puesto ya nuestro árbol y las decoraciones, y claro por la tele no paran ya de vendernos perfumes, juguetes y un largo etcétera para que vayamos preparando todo lo que corresponde.


  En fin, lo de cada año. Y yo como cada año me ilusiono con estas fechas, pensando en los regalos para los chicos para Reyes, en lo que voy a poner en la mesa en las fechas clave, en las tonterías que preparamos para la comida del trabajo y claro, con mis dulces y el blog.


  Y quería empezar la temporada de Navidad con este bundt que quedó la mar de rico y que gustó muchísimo en casa y en el trabajo. Ya sabéis que me gusta mucho compartir mis pasteles y disfruto una barbaridad cuando gustan tanto. Así que aquí os dejo con la receta.

  Igredientes:

  Para el bizcocho:

* 3/4 taza de mantequilla sin sal, ablandada.
* 1+1/2 tazas de azúcar.
* 1 taza+ 2 cucharadas de mermelada de fresa.
* 3+1/2 tazas de harina para todo uso.
* 1+1/2 cucharaditas de levadura.
* 1+1/2 cucharaditas de nuez moscada.
* 3/4 cucharada de mezcla de especias (pimienta de Jamaica, clavo molido y canela en polvo).
* 1+1/2 taza de buttermilk (o suero de mantequilla).
* 1+3/4 tazas de pasas.
* 3/4 taza de nueces picadas.
* 3/4 taza de manzanas picadas en cubos.


  Para el glaseado:

* 1 taza de azúcar glas.
* 4 cucharadas de leche.

  Preparación:

- Pre-calentamos el horno a 180ºC y engrasamos el molde.

- En el vaso de la batidora batimos juntos el azúcar y la mantequilla a velocidad media, hasta conseguir una mezcla esponjosa y pálida.

- Añadimos la mermelada y volvemos a batir hasta que quede bien integrada.

- En un bol tamizamos juntas la harina la levadura y las especias y lo incorporamos a la mezcla anterior alternando con  la buttermilk, batiendo hasta que nos quede bien incorporado en la mezcla.

- Agregamos las pasas, las nueces  y las manzanas y con nuestra lengua pastelera vamos integrándola en la masa con movimientos envolventes.

- Vertemos en el molde y horneamos durante una hora o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.

- Una vez fuera del horno lo dejamos enfriar en el molde durante unos 10 minutos.

- Combinamos los ingredientes del glaseado. Desmoldamos el bizcocho sobre una rejilla para que termine de enfriar y rociamos con el glaseado.


  Pues listo, ya tenéis otra receta con la que alegrar la mesa para las fiestas. Yo os dejo ya, que ando de saliente y me está costando una barbaridad escribir. Como siempre, muchos besotes y hasta la próxima entrada.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Rosquillas de huevo

  Hace unos días, contando anécdotas sobre comida en el trabajo, recordé estas rosquillas. La anécdota a recordar era que estando embarazada de mi hijo mayor se me apeteció una de estas rosquillas. El caso era que mi tía había traído unos días antes y me sentaron genial, como entonces yo andaba muy delgada y pasé varios meses del embarazo yendo al baño con mucha frecuencia porque no me entraba nada pues el día que le dije a mi marido que si antes de llegar a casa del trabajo me podía traer unas poquitas, como no sabía muy bien dónde buscarlas le preguntó a su madre y a la mía.


  Pues teníais que ver lo que pasó al día siguiente, aparte de la bolsa que trajo mi marido me encontré con dos más, una de mi mami y otra de mi suegra. Así que a mí que se me había antojado una porque todo lo demás me provocaba nauseas pues me encontré con tres bolsas enormes que yo era incapaz de comerme...jajaja. Pero claro, todos me veían tan delgadita (que tiempos aquellos) y con tan mala cara que los pobres para algo que me pedía el cuerpo me lo trajeron a lo bestia.


  Después de acordarme de aquello decidí que era el momento de prepararlas yo, si hubiera hecho eso entonces no me hubiera encontrado con el percal, pero pobres, lo hicieron todos con muy buena intención.


  Salieron también un montón de rosquillas, pero esta vez he sido yo la que he ido repartiendo. Tuvieron tantísimo éxito que volví a repetir y desaparecieron tan rápido o más que la primera vez.

  Ingredientes:

* 2 huevos medianos.
* 225 gr. de azúcar.
* 175 gr. de aceite de girasol.
* 250 gr. de leche.
* 800 gr. de harina.
* 5 cucharaditas de polvo de hornear.
* 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
* Aceite para freír.


  Preparación:

- En el vaso de la batidora ponemos los huevos y el azúcar y batimos a velocidad media hasta conseguir una mezcla pálida y esponjosa.

- Añadimos el aceite poco a poco sin dejar de batir.

- Hacemos lo mismo con la leche.

- En un bol tamizamos juntos la harina, la levadura y el bicarbonato.

- Añadimos poco a poco la harina hasta que esté completamente incorporada.

-  Será una mezcla muy gruesa que terminaremos de amasar con nuestras manos.

-  Hacemos bolitas de unos 30 gr.

- En una superficie enharinada vamos estirando las bolitas haciendo churros cuyos extremos uniremos, dándole la forma de rosquillas. reservamos sobre una bandeja con papel encerado.

- Calentamos el aceite y vamos echando nuestras rosquillas, freímos por los dos lados hasta que estén doradas.

- Apartamos sobre papel absorbente.

- En un plato hondo mezclamos azúcar y canela y vamos rebozando ahí nuestras rosquillas mientras aún están calientes.

- Ya sólo nos queda dejar que enfríen y hala, a servir.


  Y no digáis que no apetece hacer esta receta estos días para ir picando mientras decoramos nuestras casa para las fiestas que se avecinan. ¿Qué? ¿Os animáis a prepararlas para esta semana de puente? Pues venga, adelante. Yo os dejo hasta la semana que viene, que ya empezaremos con cositas navideñas. Muchos besotes y hasta la próxima receta.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Magdalenas (de las de siempre)

  Pues nada, que un día me apeteció preparar magdalenas de las de siempre, hice esta receta y aunque de aspecto no me salieron como a mí me gustan, estaban tan buenas de sabor que volaron en nada. Así que no me quedaba más remedio que repetir.


  En la primera ocasión sólo las dejé un par de horas en la nevera porque tenía prisa, quería llevar unas cuantas al trabajo por la noche y ya os digo, no salieron exactamente con el aspecto que esperaba. Pero para la segunda vez además de doblar la receta para que cundieran un poco más, me lo tomé con calma y las dejé reposar toda la noche, ha sido la mejor manera de conseguir esos copetes tan estupendos.


  Suben muchísimo, así que no rellenad demasiado las cápsulas, con un poquito más de la mitad es más que suficiente. Y si escogéis unos papelitos tan monos como estos que usé yo pues el éxito está aseguradísimo. Para empezar porque entran muchísimo por los ojos, pero cuando  las pruebas te vuelves loco.


  Es la famosa receta de Xavier Barriga, y si es famosa sólo es por algo, porque resulta increíblemente buena.

  Ingredientes:

* 210 gr. de harina.
* 10 gr. de polvo de hornear.
* 1 pizca de canela en polvo.
* Ralladura de un limón.
* 3 huevos medianos.
* 175 gr. de azúcar.
* 60 gr. de leche.
* 190 gr. de aceite de oliva.
* Una pizca de sal.


  Preparación:

- Ponemos en el vaso de la Thermomix la harina, la levadura, la canela (todos tamizados) y la ralladura de limón y mezclamos 30 segundos en velocidad progresiva de 5 a 10. Retiramos del vaso y reservamos.

- Ponemos la mariposa en las cuchillas, echamos los huevos y el azúcar y programamos 3 minutos, a 37ºC y velocidad 3.

- Una vez terminado volvemos a programar 3 minutos, velocidad 3 y 1/2.

- Vertemos la leche, el aceite y la sal y mezclamos 10 segundos a velocidad 2. Retiramos la mariposa.

- Por últimos agregamos la mezcla de harina y programamos 15 segundos a velocidad 3.

- Terminamos de envolver la masa con la mariposa, vertemos la mezcla en un tupper y dejamos reposar como mínimo 1 hora en el frigorífico (yo recomiendo mejor toda la noche).

- Precalentamos el horno a 250ºC. Sacamos la masa de la nevera, la removemos un poco y repartimos la mezcla en las cápsulas que tendremos preparadas en nuestro molde. Rociamos con un poco de azúcar cada una.

- Las llevamos al horno, bajamos la Tª a 210ºC y horneamos durante 16 minutos.


  Tenía yo curiosidad por esta receta que circula tanto por las redes y lo cierto es que no decepciona nada de nada. ¿Qué? ¿Os animáis a prepararlas para la merienda de mañana? Seguro que les dais una alegría a los vuestros para comenzar la semana con fuerzas y energía. Yo ya estoy liada con otra receta, a ver si sale. Muchos besotes y hasta la siguiente entrada.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Pumpkin Petit Choux (Profiteroles de calabaza)

  Habrá quien diga que ya pasó Halloween para presentarme con una receta de calabaza, pero es que ahora viene Acción de Gracias y el ya famoso Black Friday, así que tenía antojo de preparar algo con calabaza que es muy típico para esa fiesta.



  No me apetecía algo muy denso, así que opté por estos profiteroles con este relleno que aunque algo diferente al que estamos acostumbrados no deja de estar riquísimo. De nuevo me volvía a encontrar con esa barrera de los desconocido.


  La gente oye calabaza y le suena a potaje y echa un paso para atrás, pero quien se atrevió a probarlo quedó encantado. En cualquier caso yo no me voy a rendir y voy a seguir preparando este tipo de recetas con ingredientes algo inusuales pero que dan un resultado extraordinario.


 Ingredientes:

  Para la masa:

* 250 ml. de agua.
* 100 gr. de mantequilla.
* Una pizca de sal.
* 200 gr. de harina.
* 5 huevos.

Para el relleno:

* 1/2 taza de nata para montar.
* 1/2 taza de relleno de pastel de calabaza.
* 1 cucharada de especias de pastel de calabaza,si no lo tenéis como es mi caso, pues os cuento:
   - 3 cucharadas de canela molida.
   - 2 cucharaditas de jengibre molido.
   - 2 cucharaditas de nuez moscada.
   - 1+1/2 cucharaditas de pimienta de Jamaica.
   - 1+1/2 cucharaditas de clavo molido.


 Preparación:

  De la masa:

- En la thermomix colocamos el agua, la sal y la mantequilla, y lo programamos durante 5 minutos, Tª 100ºC y velocidad 1. Como veis esto es lo que se puede hacer en una cacerola, debe hervir un poco la mezcla, habiendo quedada derretida la mantequilla por completo, os indicaré en el momento en el que habría que pasarlo a la batidora.

- Agregamos la harina y  programamos 20-30 segundos, velocidad 5. Para hacerlo a mano nos bastaría con remover bien con una cuchara de palo, hasta conseguir que quede bien mezclado y sin grumos, formando una bola al final. Antes del paso siguiente debemos dejar que enfríe un poco, que os quede templado.

- Ahora sí os hace falta pasar a la batidora, para poder añadir los huevos, como siempre uno a uno, batiendo bien entre adiciones, en la thermomix a velocidad 4, unos 10 segundos entre huevo y huevo.

- Transferimos la masa a una manga y con una boquilla medianamente ancha (yo los he preparado con las boquillas que uso para los frostings de los cupcakes), sobre la fuente de horno forrada con papel encerado formamos unos profiteroles pequeñitos, pegaditos unos con otros hasta formar un rectángulo como en este caso, o con la forma que queráis darle a la tarta.

- Horneamos unos 12-14 minutos con el horno precalentado a 200ºC,  tienen que quedar doraditos.

- Los dejamos dentro del horno apagado unos 5 minutos , los sacamos y dejamos que terminen de enfriar.

Del relleno:

- Montamos la nata con las varillas junto con las especias, y una vez montada le agregamos poco a poco el relleno de calabaza, hasta que quede todo bien incorporado y firme.

 Montaje:

- Una vez nuestros profiteroles se hayan enfriado, con un cuchillo con buen filo partimos cada profiterol .

- Rellenamos con la mezcla de nata y calabaza, rociamos con azúcar glas y ya están listos.


  Espero que vosotras  sí que os atreváis a prepararlo. La mezcla de pastel de calabaza me la traje de nuestro último viaje, pero es fácil de conseguir en tiendas de productos americanos por si os decidís a hacerlos. Os dejo que tengo un bizcocho de manzana en el horno que está empezando  a pitar. Muchos besotes y hasta la próxima entrada.

viernes, 10 de noviembre de 2017

Cinnamon Roll Bundt Cake

  No sé si sabréis que en pocos días se celebra el Día Internacional del Bundt Cake, en concreto el día 15,  yo tengo muy mala cabeza para acordarme de días como ese, pero como me encantan estos bizcochos pues tenía éste pendiente de publicar, así que me ha parecido el momento perfecto.


  El que os presento hoy es verdaderamente una maravilla con ese relleno de azúcar y canela. Debo confesar que es la segunda vez que lo preparo porque tiene tendencia a pegarse al molde y la primera vez se rompió al desmoldarlo, pero estaba tan rico que mi familia se lo comió sin pestañear. Como comprenderéis no me podía resistir a repetirlo, pero esta vez escogí un molde liso que facilitase pasar el cuchillo por los bordes para ayudar a desmoldarlo.


  En la primera ocasión, viéndolo así, rotillo, pues ni siquiera me animé a preparar el glaseado, pero esta segunda vez me decidí y no puedo estar más contenta de haber repetido porque ese glaseado de queso crema le aporta aún más sabor.


  Me llevé la mitad al trabajo y gustó una barbaridad, hasta mi Concha probó un trozo y en vez de ponerlo en medio de la mesa para el café de las compañeras de la mañana lo dejó en un rinconcillo así medio escondido después de haber repetido...jajaja...aunque no lo quiso confesar con palabras, su sonrisa delató que no quería que se lo terminaran los demás.

  Ingredientes:

  Del relleno:

* 1/2 taza de azúcar.
* 2 cucharadas de canela molida.

  Del bizcocho:

* 3 tazas de harina para todo uso.
* 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico.
* 1 cucharadita de sal.
* 2+1/2 tazas de azúcar.
* 1 taza de mantequilla sin sal, a Tª ambiente.
* 1 taza de crema agria.
* 1 cucharadita de pasta de vainilla.
* 3 cucharadas de nata para montar.
* 6 huevos grandes.

  Del glaseado:

* 240 gr, de queso crema a Tª ambiente.
* 1/4 taza de nata para montar.
* 1 cucharadita de pasta de vainilla.
* 1+1/2 tazas de azúcar glas.


  Preparación:

- En un bol pequeño mezclamos el azúcar y la canela del relleno con un tenedor. Reservamos.

- Precalentamos el horno a 180ªC y engrasamos el molde colocando en el fondo papel encerado también engrasado.

- En el bol de la batidora batimos juntos la mantequilla y el azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa y pálida, lo que nos llevará unos 3 minutos a velocidad media-alta.

- Añadimos la crema agria, la nata y la vainilla y batimos de nuevo, que queden todos los ingredientes bien integrados.

- Agregamos los huevos de uno en uno batiendo bien entre elllos.

- En un bol tamizamos juntos la harina,el bicarbonato y la sal.

- Añadimos los ingredientes secos a la mezcla anterior y batimos a velocidad media-alta hasta que nos quede una mezcla homogénea.

- Vertemos 1/3 de la masa en el molde, sobre ella rociamos la mitad de la mezcla de azúcar y canela. Vertemos otro tercio de la masa y volvemos a rociar con la mitad restante de azúcar y canela. Por último vertemos ek tercio de masa que nos queda.

- Horneamos durante 70-80 minutos, o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio. Hay que tener en cuenta que el relleno puede que se quede algo pegado al palillo, pero seguro que sabréis distinguir la diferencia.

- Dejamos que repose en el molde 15 minutos para después desmoldar y dejar enfriar sobre una rejilla.

- Para el glaseado, en el bol de la batidora mezclamos el queso crema, la nata, la vainilla y el azúcar glas (tamizado) a velocidad media-alta hasta que nos queden todos los ingredientes bien integrados.

- Rociamos el glaseado sobre el bizcocho una vez enfriado.


  Pues nada, qué, os decidís a hacerlo para celebrar el día 15 el Día Internacional del Bundt Cake? Espero que sí y que me contéis qué tal os ha resultado. Os dejo que ando pensando en otra receta, hasta la próxima entrada y muchos besotes.

domingo, 5 de noviembre de 2017

Poffertjes

  Ya sabéis que me encanta preparar muchas recetas diferentes de distintos países, sobre todo muchos tipos de tortitas. Así que hoy toca que os enseñe estas tortitas holandesas, los Poffertjes.


  La principal diferencia en su preparación es que llevan levadura seca activa, así que necesita el consecuente reposo para levar. Otra característica es que necesita de una sartén especial para su preparación, yo he utilizado la que compré para preparar los Ebelskivers. No es que sean iguales, pero como hay que intentar no gastar tanto y encontrar una solución para el almacenamiento pues yo con una hago el apaño para hacer dos recetas diferentes.


  No es que estén ricas, es que están riquísimas. Los probamos en nuestro último viaje a Londres y era un reto que tenía pendiente desde entonces. Ya las he preparado varias veces porque a mis niños les encantan.


  Poder se pueden hacer en una plancha corriente, de hecho yo hice las primeras así, pero hay que reconocer que así salen más jugositas por dentro.

  Ingredientes:

* 7 gr. de levadura seca activa.
* 350 ml. de leche tibia.
* 250 gr. de harina para todo uso.
* 2 cucharadas de azúcar.
* Una pizca de sal.
* 1 huevo.
* Mantequilla para engrasar la sartén.


  Preparación:

- En un bol pequeño espolvoreamos la levadura sobre la leche, revolvemos para mezclar bien y dejamos reposar hasta que la levadura esté espumosa. Más o menos, unos 10 minutos.

- En un bol grandes batimos juntas la harina, la sal y el azúcar.

- Vertemos la mezcla de la levadura con la leche y el huevo sobre la harina y batimos la mezcla hasta que queden todos los ingredientes bien integrados.

- Cubrimos con film transparente y dejamos reposar hasta que burbujee y se levante, lo que necesitará aproximadamente de una hora.

- Colocamos la sartén a fuego medio y cepillamos las cavidades con mantequilla derretida.

- Vertemos una pequeña cantidad de masa en cada una de las cavidades.

- Cocinamos hasta que se formen burbujas en la parte superior, damos la vuelta y dejamos que se cocinen por el otro lado durante unos segundos.

  Una vez listas podéis añadirle lo que queráis, sirope de diferentes sabores, o dulce de leche o simplemente espolvorear un poco de azúcar glas, eso ya como os guste más en casa.


  Espero que algun@ se anime a hacerlos, vuestras familias os lo van a agradecer un montonazo, os lo digo yo. Yo os dejo por hoy con esta delicia, nos vemos la próxima entrada, muchos besotes.

viernes, 27 de octubre de 2017

IT (Black Cupcakes)

  Pues vamos allá con la última entrada que os tengo preparada para este año para Halloween. El estreno de la película de It hace pocas semanas nos dejó alucinados a todos en casa, nos encantó y para mis hijos ha pasado a ser una de sus pelis favoritas.


  Este años va a ser el disfraz estrella, nada más que hay que ver los tutoriales que corren por la red para maquillarse como Pennywise, el famoso payaso que aterrorizaba a una panda de críos.

  Así que no podía dejar pasar la ocasión para plasmarlo en forma de pastelito este año, y se me ocurrió hacerlo con cupcakes. Teníais que ver las caras de mis hijos cuando las vieron, totalmente flipados.


  Paco y yo siempre hemos sido aficionados a las pelis de miedo, y esa afición se ha contagiado a nuestros hijos. Muchos padres consideran que no son pelis apropiadas para sus edades, pero mi marido y yo siempre hemos pensado que si nosotros las veíamos con sus edades y no hemos quedado traumatizados ni nada parecido, pues que tampoco será para tanto.

  Yo siempre he preferido que vean algún que otro telediario y que empiecen a entender desde pequeños que ellos tienen una buena vida que por desgracia no todo el mundo tiene la suerte de disfrutar. Así que comparado con lo que se puede ver cada día por la tele, una peli de terror no es para tanto, no?


   Los cupcakes son de chocolate y café, una verdadera delicia que os sugiero que preparéis en alguna ocasión. Vamos con la receta.

  Ingredientes:

* 1+3/4 tazas de harina para todo uso.
* 2 tazas de azúcar superfina ( o caster sugar, ya la podéis encontrar o bien en Lidl o en Carrefour y os la recomiendo para hacer pasteles, se disuelve con más facilidad).
* 3/4 taza de cacao en polvo sin azúcar.
* 2 cucharaditas de bicarbonato sódico.
* 1 cucharadita de polvo de hornear.
* 1 cucharadita de sal.
* 2 huevos grandes.
* 2 cucharaditas de café instantáneo.
* 1 taza de agua caliente.
* 1 taza de buttermilk, o suero de mantequilla.
* 1/2 taza de aceite vegetal.
* 1 cucharadita de pasta de vainilla.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos nuestro molde con sus papelitos.

- En un bol grande combinamos la harina, el bicarbonato, el polvo de hornear, la sal (todo tamizados) y el azúcar.

- En otro bol mezclamos los huevos, el café diluido con el agua, el suero, el aceite y la vainilla.

- Hacemos un hueco en el centro de los ingredientes secos y vertemos la mezcla de ingredientes húmedos.

- Con la batidora mezclamos a velocidad media unos 2 minutos, quedándonos una masa muy fina y líquida.

- Repartimos la mezcla en los moldes y horneamos durante 20-25 minutos, o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.


  Después preparé un frosting de mantequilla de lo más normal, Vosotras el que tengáis costumbre de hacer (si no tenéis costumbre, en este mismo blog hay un montón de recetas), un glaseado de color rojo y por último estas decoraciones hechas con fondant que llevaron su ratito pero que creo que quedaron bastante bien. Y ya están listos!!!

  Espero que disfrutéis con vuestros hijos de esta fecha tan señalada, se lo pasan bomba y eso no quita que el día 1 pues sigamos nuestras tradiciones de "Todos los Santos" y comamos esos dulces tan nuestros de siempre. Muchos besotes y hasta la próxima receta!!!


sábado, 21 de octubre de 2017

Mexican Skull Cookies

  Pues hoy os traigo estas galletitas de calaveras mejicanas. Siempre las he visto tan bonitas y lucidas que tenía en mente hacerlas en alguna ocasión, y sabiéndolo, hace unos meses mi marido me regaló unos moldes chulísimos para prepararlas.


  Así que este año no me he podido resistir y ahí están. Les he dedicado muchísimo tiempo porque podéis ver que son todas diferentes. Incluso algunas van emparejadas como las que van en blanco y negro o el chico con su bigotito y la chica con su lacito.


  Eso sí, me lo he pasado bomba mientras las decoraba. Ya mis chicos son más mayores y no les preparo tantas galletas decoradas, en plena adolescencia prefieren algo contundente y que les llene bien, así que habréis podido comprobar que hago muchísimos bizcochos porque es lo que más nos cunde y me da la oportunidad de llevar un trocito al trabajo para acompañar el cafelito de las noches.


  A la gente les extraña que no me dedique a venderlas, pero hace mucho ya que me di cuenta de que no saco grandes beneficios y encima andaba muy estresada pensando si les gustarían a quienes me las encargaban.


  Para colmo, la mayoría quieren cosas muy bonitas a precios muy bajos y muy pocos saben apreciar el tiempo que se dedica a cada una de estas galletitas por ejemplo.

  Con lo cual me dedico a prepararlas cuando el cuerpo me lo pide o si quien me las solicita es alguien cercano y de confianza.


  Siempre hay quien te dice que aquí o allí las venden muy baratas y cuando te da por mirar lo que hacen pues no es lo mismo que haces tú, y lo entiendo, a ese precio no se puede vender algo que lleva tanto trabajo. Pero se quieren hacer los listos con una y mi pregunta es la siguiente: "¿Y por qué no las compras allí, con lo baratas que te salen?".


  Quieren que sean las que yo hago pero con precio de los otros, y lo siento, pero eso no. Si quieres un trabajo bien hecho hay que pagarlo, eso es lo que hay. Y probablemente las mías no sean las mejores del mundo, pero reconozco que me esmero mucho y que soy muy maniática, si hace falta comenzar de nuevo para obtener el resultado que quiero pues allá que voy.


  Con todo lo que os cuento entenderéis que para llevarme irritaciones y malos ratos, pues prefiero hacerlas cuando quiero y me apetece. Total, yo ya tengo un trabajo que es el que me ayuda a pagar facturas y con algún encargo que otro no salgo de pobre.


  Espero que os gusten. La receta es la que siempre uso, podéis encontrarla en cualquier otra entrada de galletas de las que hay por el blog. Falta una última entrada de Halloween. Sólo deciros que es lo que más les ha gustado a mis niños de todo lo que he preparado con este motivo, así que muchos besotes y hasta la próxima entrada.

sábado, 14 de octubre de 2017

Terrorific Cake Roll

  Pues este año no estoy tan inspirada como otros, de hecho, se me han ido de la cabeza ideas que tenía pendientes de otros años. Pero bueno, llega Halloween y siempre me gusta hacer cositas especiales, que el año pasado un poco más y no hago ni una, llegué justita justita.


  Así el otro día me decía uno de mis compis cuando veía las decoraciones que por qué las ponía (le encanta el dulce, pero no los sprinkles): "Jabata, pues anda que no queda para Halloween". Y nada, pues toca explicar que si quiero poner estas recetas en blog pues que tengo que hacerlo con tiempo para que el que quiera pueda prepararlas para ese día.


  Y es que esto del blog es así, peor que los centros comerciales con la Navidad, hay que empezar pronto para tenerlo todo listo para las fechas previstas.


  Os decía que ando falta de ideas, y así, dándole vueltas recordé que hace mucho que no hacía un brazo gitano (aunque os lo ponga más fino en el título: Cake Roll). Hace tiempo vi uno hecho con té Matcha y me pareció que así conseguía el color verde sin necesidad de colorante y le daba otro saborcito. Y ya pues acompañaba con el naranja y el morado, colores muy típicos de esta celebración en  Estados Unidos.

  Ingredientes:

* 3 yemas de huevo.
* 3 claras de huevo.
* 1/4 taza de azúcar.
* 1/2 taza de harina para todo uso.
* 2 cucharadas de té Matcha.
* 2 cucharadas de mantequilla derretida.
* 1/2 litro de nata para montar (yo uso de la vegetal).
* Colorantes alimentarios (en este caso, naranja y morado).


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 220ºC y engrasamos y forramos con papel encerado una bandeja de horno.

- En el vaso de la batidora con las varillas montamos las claras de huevo, cuando ya estén espumosas vamos añadiendo poco a poco la mitad del azúcar que se indica en la receta, hasta que nos quede con picos firmes y brillante.

- Después, también con las varillas, batimos las yemas de huevo con la otra mitad del azúcar.

- Ya a mano y con nuestra lengua pastelera, mezclamos ambas con movimientos envolventes.

- Incorporamos la harina y el té Matcha (ambos tamizados) y la mantequilla derretida y seguimos con nuestros movimientos envolventes hasta que quede todo bien integrado.

- Vertemos la masa en el molde y horneamos durante 10 minutos.

- Una vez horneado, tendremos preparado un paño de cocina humedecido sobre el cual volcaremos nuestra plancha de bizcocho.

- Lo enrollamos con cuidado para que adquiera la forma y lo dejamos enfriar.

- Mientras, montaremos la nata, dividiremos por la mitad y le añadiremos los colorantes alimentarios.

- Ya frío, desenrollamos la plancha de bizcocho. Colocamos la nata montada que habríamos coloreado de naranja. Enrollamos con mucho cuidado.

- Cubrimos con la nata coloreada de morado.

- Decoramos al gusto y dejamos enfriar en el frigorífico al menos 2 horas.


  Como veis, no es una receta complicada, ni siquiera necesita de mucho tiempo y si tenéis alguna decoración comestible de Halloween se decora en un pis-pas.

  Hala, pues iniciamos la tanda de rectas para esa fecha que a mí me parece tan divertida. No lo puedo remediar, me gusta mucho y me parece una gran oportunidad para hacer cosas diferentes a las de todos los días. A seguir pensando en nuevas ideas, muchos besotes y hasta la próxima receta.

viernes, 6 de octubre de 2017

Spiced Chai Bundt cake

  Hoy os traigo una receta espectacular para estrenar este último molde de Bundt que me traje de nuestro último viaje. La receta es de Donna Hay, una editora de libros de cocina australiana muy conocida a nivel internacional.


  Lo mejor de todo es que la receta es sencillísima y el resultado alucinante. Lo preparé hace ya unos días y lo repartí entre el trabajo y la casa y a todo el mundo le ha encantado. Al llevar esas especias sabe a otoño (sí, ya sé que aún parece verano, al menos por aquí), así que te entra la estación por los sentidos (aunque haga calor).


  Y es un gustazo tener en un ratillo de nada un bizcocho que triunfa. A veces apetece hacer algo más elaborado, pero si te pilla un día de esos achuchados de tiempo pues esta es la opción perfecta.


  Yo le eché otros 5 minutos preparando un glaseado que le iba estupendo, pero si queréis ponerlo así tal cual, no necesita nada más. De hecho la receta original viene sin glaseado.

  Ingredientes:

* 1 cucharada de hojas de té Chai.
* 2 cucharadas de agua hervida.
* 2+1/2 tazas de harina.
* 2 cucharaditas de polvo de hornear.
* 2 cucharadas de especias de pastel de calabaza, si no lo tenéis como es mi caso, pues os cuento:
   - 3 cucharadas de canela molida.
   - 2 cucharaditas de jengibre molido.
   - 2 cucharaditas de nuez moscada.
   - 1+1/2 cucharaditas de pimienta de Jamaica.
   - 1+1/2 cucharaditas de clavo molido.
* 4 huevos grandes, a Tª ambiente.
* 1+1/2 tazas de leche.
* 1 taza de mantequilla sin sal, derretida.
* 2 cucharadas de extracto de vainilla.


  Preparación:

- Precalentamos el horno a 175ºC y engrasamos el molde.

- Colocamos el té Chai y el agua en un bol pequeño e infusionamos bien.

- En un bol grande mezclamos la harina, las especias, el polvo de hornear (tamizadas), el azúcar, los huevos, la leche, la mantequilla, la vainilla y la mezcla de té y batimos hasta que esté esponjoso.

- Vertemos en el molde y horneamos 30-35 minutos.

- Una vez horneado dejamos reposar en el molde 10 minutos.

- Desmoldamos y dejamos que termine de enfriar sobre una rejilla.

  Yo para rematar hice un glaseado con 2 cucharadas de té Chai y dos tazas de azúcar glas tamizada que no hay más que mezclar bien en el vaso de la batidora.


  Pues ya sólo me queda un molde por estrenar, que es Nordic Ware, pero no es para Bundt. A ver qué receta escojo para la ocasión, pensando en ella estoy. Bueno, en esa receta y en Halloween que lo tenemos a la vuelta de la esquina y hay que estar preparadas. Besotes y hasta la próxima entrada.

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