Llevaba ya tiempo picándome la curiosidad este bizcocho, y los que me conocen dirán: ¿ y cuándo no te pica la curiosidad por estas cosas ? Y tienen toda la razón, siempre estoy ideando y maquinando qué será lo siguiente, es superior a mí, no lo puedo remediar, cada cual tiene sus defectos o virtudes. Esta incansable afición hace que unos lo vean como una virtud, porque lo saborean y disfrutan, y otros me regañan constantemente porque dicen que así no hay forma de ponerse a dieta ( lo que no quiere decir que ellos no lo saboreen y lo disfruten también, jejeje ).
Me encanta llevar dulces y bizcochos a las personas que más quiero, y yo creo que disfruto yo más que ellos; tan sólo la idea de planificar el siguiente reto, elegir los ingredientes y meterme a elaborarlos en mi mini-cocina experimentando con ésto o aquello para mí es un placer. Cuando tengo uno de esos días que define muy bien Luz Casal en su canción " Un día marrón ", meterme entre los cacharros y los fogones supone un aliciente, y si la fórmula sale bien, ya da igual lo que pase, pasa a ser un día color malva con tonos rosados y rojos, vamos, que cambia mi estado de ánimo por completo.
Este cake es especial por muchos motivos, uno de ellos es que precisa de un molde especial, de antemano ya os digo que no lo tengo, pero el otro día descubrí que uno de los míos, sin reunir las condiciones necesarias, podía servir. Tiene que ser de aluminio, no ser antiadherente, de color claro, desmontable, con agujero en el centro y con unas patitas que permitan poner el molde boca abajo. Os cuento, el mío es antiadherente, oscuro, no es de eluminio y no tiene las patas, es un molde redondo con un agujero central, eso sí, y el otro día haciendo otra cosa ( ya os pondré esa receta también porque merece la pena) descubrí que si lo volcaba se sostenía sobre su parte central, tranquilas..., hay foto que lo ilustra.
Otras razones por la que este cake es diferente es porque no lleva levadura y apenas harina, se basa sobre todo en la clara de huevo y el azúcar, de ahí resulta un bizcocho muy muy ligero, que además tiene muy pocas calorías, un análisis nutricional que encontré revela que apenas son 100 calorías por ración y 0 de colesterol. Con lo que puede resultar un manjar muy apropiado cuando queremos restringirnos un poco, o en el caso de personas con problemas de salud.
Vamos pues a la receta. Comencemos con los ingredientes:
* 9 claras de huevo ( las pasteurizadas que vende el mercadona son ideales, además con la cantidad justa).
* 200 grs. de azúcar glass.
* 90 grs. de harina.
* Una cucharadita de cremor tártaro (se vende en tiendas especializadas de repostería, próximante os hablaré de una tienda que tiene éste y otros muchos productos, hay más tiendas, pero ésta es mi favorita por muchos motivos ).
* Sal.
* Esencias de vainilla y almendras ( yo utilicé una esencia de manzanas de caramelo que estaba loca por estrenar).
Preparación:
- Comenzamos echando las claras en el bol junto con el cremor tártaro, con el fin de obetener el máximo volumen de las claras de huevo, debemos asegurarnos de que el bol y el batidor estén limpios, secos y libres de grasa y de que las claras de huevo estén a Tº ambiente.
- Empezamos a batir a velocidad baja y cuando veáis que se espuma aumentáis la velocidad hasta que estén a punto de nieve.
- Continuar batiendo hasta que las claras adquieran un color blanco brillante y su textura sea firme, es decir, que cuando formemos un pico, éste se mantenga tal cual.
- Y ahora toca echar la harina, también tamizada, poco a poco y mezclar con la espátula con movimientos envolventes, hasta que la mezcla quede homogénea.
Había leído esta receta en tantos blogs y tenía tan buenas opiniones por parte de las personas que lo elaboraban, que cuando me di cuenta del detalle de este molde no podía dejar de intentarlo. He visto muchas fotos de este cake y sinceramente pienso, a pesar de no tener el recurso adecuado, que ha quedado bastante bien. El sabor es estupendo y la textura ummm, diferente de cualquier otro bizcocho. No sé si es por laesencia escogida, pero a mí me recuerda un poco al sabor de los bizcochos de soletilla, aunque a lo bestia. Bueno, espero que lo hagáis y lo disfrutéis. Yoli.

Vaya pinta que tiene este bizcocho Yolanda!!!Debe estar bueníiiiiiiiiiiiiiiiiisimo!!!
ResponderEliminarMuy, muy bueno Anita, pero lo mejor es la textura, tan diferente,ummmmmmmmm
ResponderEliminarMuy bueno, sí señor, lo voy a probar un día de estos, gracias por la receta :)
ResponderEliminarMe lo apunto, que pinta que tiene... Pero tendré que comprar un molde especial :)
ResponderEliminar*Besicos
Piluky
UFFFFFF Yoli.... el corte es TREMENDO!!!! yo alguna vez también he pensado que igual me atrevía a hacer un Angel de éstos, sin tener el molde "especial"... y tú me lo confirmas. yo creo que hay que adaptarse a las circunstancias e innovar. jijijjij... y visto lo visto, te doy un 100. Mira, el post que hice hoy, le puse un detalle que me ha hecho reir al leer la esencia que le pusiste al tuyo.
ResponderEliminarDe paso te doy las gracias de nuevo por participar en la encuesta que hice de los hijos. Un pequeño avance del porqué en la entrada de hoy. Verás cuando leas a qué comparo la textura de mis cupcakes. ;)
Besazos.