Os dije hace ya semanas que tenía muchas ganas de hacer un Apple Pie de verdad, y no en versión helado como ya os presenté. También sabéis que disfruto con las recetas de la Hummingbird, y precisamente hay una receta para este delicioso pastel en uno de sus libros, así que ni corta ni perezosa el miércoles pasado me dispuse a elaborar uno, aunque no esté lloviendo, las mañanas y las noches sí que son fresquitas y comienza a apetecer algo más contundente.
Así que pensé que para la noche del jueves sería un buen incentivo para el cafelito que solemos tomar en el trabajo. Es una manera como otra cualquiera de levantarnos el ánimo cuando comenzamos con una noche, que en ocasiones se puede hacer muy larga.
Y como a veces las cosas vienen rodadas, pues entre que tenía en mente hacer este dulce, que el libro nos da una opción para prepararlo, pensé que todo era perfecto para presentaros la edición en español del libro de esta conocida Bakery londinense. Y no sólo dárosla a conocer, porque Isabel, la persona con la que contacté de la Editorial Acanto, os da la oportunidad de conseguir un ejemplar completamente gratis a través de este humilde blog ¿qué os parece?.
Estoy encantada con la idea de no sólo poder compartir la receta con vosotras, alguien puede tener el suyo propio y comprobar por si mismo lo magnífico que es este libro. ¿Cómo? Pues como viene siendo costumbre, dejando vuestro comentario con algún mail de contacto para poder establecer comunicación con quien resulte afortunado.
Es curioso, de vez en cuando hay un vaivén de seguidores que no comprendo bien, si aquí no se obliga a nadie a ser fan oficial, ni siquiera para los sorteos. Algunas ya me conocéis y sabéis de mi poca afición a tener que registrarse porque sí para optar a algo, sólo para que alguien pueda decir que tiene más admiradores que el resto, no es mi estilo, y decidí ya hace tiempo que en este saloncito tiene cabida quien quiera estar, ni más ni menos.
Dicho queda. Sólo escribid un comentario al final de esta entrada, no olvidéis dejarme un correo electrónico. Y si alguien lo quiere dar a conocer pues bienvenido sea, así habrá más gente con opción a participar. El plazo desde hoy, 6 de octubre, hasta el 20 de este mismo mes. Si hay quien no se puede esperar o no quiere entrar en sorteos en los que se ve con pocas posibilidades, pues también tiene la opción de hacerse directamente con el libro desde aquí, el precio es bastante razonable y el libro es estupendo.
La receta está pensada para un molde de 23 centímetros, para lo cual serían necesarias dos masas como la que os presento a continuación, una para la base y otra para cubrir la parte superior. Como mi molde era más pequeñito, además de no ser el típico redondo, preparé una sola masa y el relleno con la mitad de las cantidades.
Ingredientes:
Para la base:
* 250 gr. de harina para repostería.
* 1/2 cucharadita de sal.
* 110 gr. de mantequilla sin sal.
Para el relleno:
* 150 gr.de mantequilla sin sal.
* 3 cucharaditas de canela molida.
* 1,5 kg. de manzanas peladas, descorazonadas y cortadas en rodajas.
* 200 gr. de caster sugar (ya sabéis que es un azúcar ultrafina, pero que podéis sustituirla por azúcar granulada de la de siempre).
* Un huevo, batido con un poco de leche.
Preparación:
De la base:
- Pondremos la harina, la sal y la mantequilla en el vaso de la batidora con el accesorio para masas.
- Batiremos bien hasta que la mezcla adquiera una consistencia arenosa, quedando todos los ingredientes bien combinados.
- Añadiremos una cucharada de agua y batiremos hasta que quede todo bien integrado.
- En este momento volveremos a repetir la operación con otra cucharada de agua.
- Según la receta, con esto debería bastar para que la obtener una masa esponjosa, pero se puede añadir algo más de agua con cuidado. Yo en realidad necesité como unas 5 cucharadas para obtener un resultado óptimo. Vamos que quede una masa como tal, manejable y nada seca.
- Envolvemos la masa en film transparente y dejaremos reposar alrededor de una hora en el frigorífico.
- Pasado este tiempo, pondremos a precalentar el horno a 170ºC.
- Entre tanto estiraremos nuestra masa sobre una superficie enharinada, y colocaremos sobre el molde engrasado, recortando los bordes sobrantes.
- Cubrimos con papel para hornear y por encima de éste colocaremos unas pesas para tal fin, o unos simples garbanzos para que la masa no se eleve.
- Horneamos durante 10 minutos. Tras los cuales, retiraremos el papel de hornear y las pesas, y horneamos de nuevo durante otros 10 minutos.
- Ya tenemos lista nuestra base del pie.
Del relleno:
- Mientras nuestra masa reposa en el frigorífico comenzaremos con la elaboración del relleno poniendo en una sartén o cacerola la mantequilla y la canela hasta que la mantequilla se derrita.
- Añadimos las manzanas y removemos hasta que estén bien impregnadas por la mantequilla.
- Ahora agregaremos el azúcar, sin dejar de remover.
- Cocinaremos esta combinación hasta que las manzanas estén tiernas.
- Yo, como toque mío, he añadido una pizca de nuez moscada y otra pizca de jengibre, que le han aportado un punto excelente.
- Dejaremos enfriar completamente el relleno.
- Ya con nuestra base lista y nuestro relleno frío, no nos queda más que verter el relleno sobre la base, cubrir con la otra masa, que yo en mi caso he decidido colocar con este enrejado, que es como más me gusta cuando veo las fotos de pies en diferentes fotos. Eso sí, no olvidéis hacer algún recorte a la masa, para que sea capaz de dejar escapar el vapor que generará la cocción.
- Con una brocha cepillaremos la masa superior con la mezcla de huevo y leche, y rociaremos azúcar por encima.
- Y al horno que ya estará precalentado, unos 30-40 minutos, hasta que esté doradito.
Mi horno tiene la manía de calentar más por el fondo, así que yo tengo costumbre de darle la vuelta a lo que esté horneando, pero esta vez se me pasó, por eso veis un borde más tostadito. Pero de todas formas ha quedado requetebueno.
Confío en que os animéis a participar para conseguir este libro, seguro que con él obtendréis unos resultados estupendos. Recomendado 100%. Espero vuestros comentarios. Besotes y feliz finde.
sábado, 6 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
Chocolate & Cinammon Cupcakes
De nuevo con la receta semanal de magdalenas. Ya os comenté que haría algo para celebrar el Santo de Rafa en casa, y decidí que unos cupcakes estarían bien. Y como el otoño ha entrado este año de esta forma tan radical aquí en Málaga, con intensas lluvias y alertas rojas, pensé que estaría bien darle un airecillo a la estación que nos ha invadido en tan pocos días.
El otoño es esa estación que posee esa belleza bucólica y decadente idealizada en nuestras cabecitas, que sí, que es así, pero también es cuando viene el frío, empezamos a tener que quedarnos en casa los fines de semana por el mal tiempo, hay que sacar la ropa de invierno, comienzan los atascos por las lluvias,..., en fin, que en realidad no es todo tan bonito.
Pero como a todo se le puede sacar la parte buena, pues no vamos a negar que una tarde de sábado lluviosa es propia para quedarte en casa acompañada de un café calentito y un buen libro, o es el momento para sacar los juegos de mesa y echar un rato agradable con los críos, o bien, arremolinarse todos alrededor de la tele con un buen bol de palomitas y ver una peli en familia.
Cualquiera de las opciones es buena, ¿ por qué no?, sólo se trata de saber sacarle partido a las pequeñas situaciones del día a día, e intentar disfrutar de los momentos, aunque éstos vengan dados por las circunstancias. Yo creo que es la única manera de aprender a vivir, y de aprender a disfrutar.
Ingredientes:
* 225 gr. de harina blanca.
* 55 gr. de caco en polvo.
* Una cucharada de levadura en polvo.
* 1/2 cucharadita de canela molida.
* 1/4 cucharadita de sal.
* 115 gr. de azúcar moreno claro de caña (si no lo conseguís, pues azúcar moreno de la de siempre).
* 150 gr. de pepitas de chocolate negro (de taza).
* 2 huevos medianos.
* 250 ml. de leche.
* 8 cucharadas de aceite de girasol u 85 gr. de mantequilla ( a Tª ambiente).
Preparación:
- Precalentamos el horno a 200ºC , y engrasamos nuestro molde o bien colocamos nuestras cápsulas escogidas.
- En un bol tamizamos juntos la harina, el cacao en polvo, la levadura en polvo, la canela y la sal. despué añadiremos el azúcar y las pepitas de chocolate.
- En otro cuenco batimos ligeramente los huevos, y a continuación agregaremos la leche y el aceite.
- Hacemos un agujero en el centro de los ingredientes secos y vertemos los líquidos batidos, mezclando un poco para que queden ligados, pero sin trabajar demasiado la masa.
- Repartimos la mezcla en los moldes, y horneamos las magdalenas durante unos 20 minutos o hasta que la masa suba y esté firme.
- Las dejaremos reposar en el molde durante cinco minutos y, después, o bien las servimos calientes o las colocamos sobre una rejilla para que se enfríen.
El frosting no consistió más que una buttercream, hecha un poco a ojo con una esencia de pera que le dio un sabor particular y delicioso.
Espero y deseo que disfrutéis de la receta de hoy, tal y como lo hizo mi niño el sábado en la merienda celebrando su día. Muchos besotes, y feliz y otoñal semana, porque aunque hoy luzca el sol podemos ir acostumbrándonos a los días lluviosos y fríos sin demasiados traumas ¿verdad?.
El otoño es esa estación que posee esa belleza bucólica y decadente idealizada en nuestras cabecitas, que sí, que es así, pero también es cuando viene el frío, empezamos a tener que quedarnos en casa los fines de semana por el mal tiempo, hay que sacar la ropa de invierno, comienzan los atascos por las lluvias,..., en fin, que en realidad no es todo tan bonito.
Pero como a todo se le puede sacar la parte buena, pues no vamos a negar que una tarde de sábado lluviosa es propia para quedarte en casa acompañada de un café calentito y un buen libro, o es el momento para sacar los juegos de mesa y echar un rato agradable con los críos, o bien, arremolinarse todos alrededor de la tele con un buen bol de palomitas y ver una peli en familia.
Cualquiera de las opciones es buena, ¿ por qué no?, sólo se trata de saber sacarle partido a las pequeñas situaciones del día a día, e intentar disfrutar de los momentos, aunque éstos vengan dados por las circunstancias. Yo creo que es la única manera de aprender a vivir, y de aprender a disfrutar.
Ingredientes:
* 225 gr. de harina blanca.
* 55 gr. de caco en polvo.
* Una cucharada de levadura en polvo.
* 1/2 cucharadita de canela molida.
* 1/4 cucharadita de sal.
* 115 gr. de azúcar moreno claro de caña (si no lo conseguís, pues azúcar moreno de la de siempre).
* 150 gr. de pepitas de chocolate negro (de taza).
* 2 huevos medianos.
* 250 ml. de leche.
* 8 cucharadas de aceite de girasol u 85 gr. de mantequilla ( a Tª ambiente).
Preparación:
- Precalentamos el horno a 200ºC , y engrasamos nuestro molde o bien colocamos nuestras cápsulas escogidas.
- En un bol tamizamos juntos la harina, el cacao en polvo, la levadura en polvo, la canela y la sal. despué añadiremos el azúcar y las pepitas de chocolate.
- En otro cuenco batimos ligeramente los huevos, y a continuación agregaremos la leche y el aceite.
- Hacemos un agujero en el centro de los ingredientes secos y vertemos los líquidos batidos, mezclando un poco para que queden ligados, pero sin trabajar demasiado la masa.
- Repartimos la mezcla en los moldes, y horneamos las magdalenas durante unos 20 minutos o hasta que la masa suba y esté firme.
- Las dejaremos reposar en el molde durante cinco minutos y, después, o bien las servimos calientes o las colocamos sobre una rejilla para que se enfríen.
El frosting no consistió más que una buttercream, hecha un poco a ojo con una esencia de pera que le dio un sabor particular y delicioso.
Espero y deseo que disfrutéis de la receta de hoy, tal y como lo hizo mi niño el sábado en la merienda celebrando su día. Muchos besotes, y feliz y otoñal semana, porque aunque hoy luzca el sol podemos ir acostumbrándonos a los días lluviosos y fríos sin demasiados traumas ¿verdad?.
Etiquetas:
Cupcakes,
Magdalenas,
Recetas
Ubicación:
Málaga, España
sábado, 29 de septiembre de 2012
Chocolate Raspberry Torte
Quería preparar algo especial, por qué???, pues porque es el santo de mi hijo mayor. No es que tengamos costumbre de hacer nada del otro jueves en casa, pero no me gusta olvidarlo, y si preparo dulces casi sin excusa, pues al menos en esta ocasión, la razón es de peso.
Además, me pareció una buena idea llevar algo para sus profes. Este curso aún no me había estrenado llevando algo dulce, y fijaos que habrá nombres en el mundo, pues de los cuatro profesores principales que tienen mis dos niños, tres de ellos se llaman Miguel, así que hoy también es su día. No os parece que era el día perfecto para agradecerles su labor???
Me he pasado unos días dándole vueltas a qué preparar, a veces me pasa eso, no termino de decidirme por nada. En ocasiones me resulta difícil encontrar una receta original que me seduzca, porque encima tengo que contar con tener todos los ingredientes en casa, y tener de todo siempre resulta complicadillo, unas veces porque con estos horarios no he podido ir a comprar, otras, porque no son fáciles de encontrar, incluso ha resultado imposible. Aunque sabéis que me gusta improvisar, y al final siempre se me ocurre la manera de hacer sustituciones que lo hagan más o menos posible, aún a riesgo de terminar creando otro pastel completamente diferente.
Por suerte, mi instinto no me suele fallar, y a pesar de obtener otro final, el producto suele satisfacerme y me siento contenta de haber "inventado" algo. En el caso de hoy, me encontré esta misma receta con cerezas, pero como ni tenía cerezas, ni confitura, ni gelatina de cerezas, al final me decanté por frambuesas, no tenía mermelada pero sí sirope, así que algo podíamos apañar.
Y yo creo que al final quedó bastante bien, o al menos a mí me lo pareció. Como ayer me tocaba trabajar fue Paco quien llevó y recogió a los peques, así que bueno, no pude verles las caras a los maestros. Además con estos follones de suspensión de clases por el tema de las lluvias, tampoco los vio Paco a la salida, pero sé que alguno se lo agradeció personalmente a Rafa..
Ingredientes:
Para el bizcocho:
* Una taza de mantequilla a Tª ambiente.
* 2 tazas de azúcar.
* 4 huevos.
* Una cucharadita de extracto de vainilla.
* 1 1/2 tazas de harina para todo uso.
* 2 cucharaditas de polvo de hornear.
* 1/3 taza caco en polvo.
Para el almíbar:
* 1/4 taza de agua hirviendo.
* 4 cucharaditas de gelatina de frambuesas.
* 8o gr. de sirope de frambuesas.
Para el relleno:
* 200 ml. de nata vegetal.
* 300 gr. de chocolate con leche para fundir.
Para decorar:
* Frambuesas (en mi caso,congeladas). La cantidad va en función de cómo la queráis decorar.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos nuestro molde.
- En un bol batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la consistencia sea suave y cremosa.
- Agregaremos los huevos uno a uno, batiendo bien entre adiciones.
- Ahora agregamos la vainilla y volvemos a batir para que quede bien integrada.
- En otro bol combinamos la harina, el cacao y el polvo de hornear (tamizados).
- Vamos añadiendo la mezcla de secos a la anterior poco a poco, sin dejar de batir, hasta que nos quede una mezcla homogénea.
- Vertemos en el molde engrasado y horneamos durante unos 20 minutos.
- Dejamos enfriar en el molde 5minutos antes de desmoldar, y pasado este tiempo lo colocaremos sobre una rejilla hasta que termine de enfriarse.
- Una vez frío lo cortaremos en 3 capas, para el posterior montado del pastel.
- Para el almíbar, mezclamos el agua caliente con la gelatina y el sirope de frambuesas, hasta que quede todo bien disuelto. Con este almíbar cepillaremos las tres capas del bizcocho que habíamos cortado previamente.
- Para el relleno, derretiremos el chocolate, yo lo hice en el microondas, como siempre a Tª baja y tiempos cortos, removiendo bien entre esos tiempos. Lo dejaremos enfriar durante unos diez minutos.
- Ahora montamos la nata vegetal hasta que nos quede bien dura, con picos firmes.
- A esta nata le iremos agregando el chocolate derretido sin dejar debatir.
- Y ya sólo nos queda montar la tarta, comenzando con una capa de bizcocho emborrachado con el almíbar y colocando sobre ella una capa generosa de relleno. Repetimos la misma operación hasta que acabemos con las 3 capas de bizcocho.
- Remataremos con una capa del relleno, en mi caso aplicado con manga pastelera y con las frambuesas distribuidas a nuestro gusto.
Y así fue ayer mi hijo al cole con este pastel para sus profes, para que pudieran celebrar tanto su santo como el de ellos. Y hoy, bueno, hoy también tenemos preparada alguna cosita para la merienda, pero eso será otra entrada.
Que todos los Migueles, Grabrieles y Rafaeles paséis un día estupendo, y disfrutad tod@s del fin de semana, aunque sea pasado por agua, algo se podrá hacer verdad??? Besotes.
Además, me pareció una buena idea llevar algo para sus profes. Este curso aún no me había estrenado llevando algo dulce, y fijaos que habrá nombres en el mundo, pues de los cuatro profesores principales que tienen mis dos niños, tres de ellos se llaman Miguel, así que hoy también es su día. No os parece que era el día perfecto para agradecerles su labor???
Me he pasado unos días dándole vueltas a qué preparar, a veces me pasa eso, no termino de decidirme por nada. En ocasiones me resulta difícil encontrar una receta original que me seduzca, porque encima tengo que contar con tener todos los ingredientes en casa, y tener de todo siempre resulta complicadillo, unas veces porque con estos horarios no he podido ir a comprar, otras, porque no son fáciles de encontrar, incluso ha resultado imposible. Aunque sabéis que me gusta improvisar, y al final siempre se me ocurre la manera de hacer sustituciones que lo hagan más o menos posible, aún a riesgo de terminar creando otro pastel completamente diferente.
Por suerte, mi instinto no me suele fallar, y a pesar de obtener otro final, el producto suele satisfacerme y me siento contenta de haber "inventado" algo. En el caso de hoy, me encontré esta misma receta con cerezas, pero como ni tenía cerezas, ni confitura, ni gelatina de cerezas, al final me decanté por frambuesas, no tenía mermelada pero sí sirope, así que algo podíamos apañar.
Y yo creo que al final quedó bastante bien, o al menos a mí me lo pareció. Como ayer me tocaba trabajar fue Paco quien llevó y recogió a los peques, así que bueno, no pude verles las caras a los maestros. Además con estos follones de suspensión de clases por el tema de las lluvias, tampoco los vio Paco a la salida, pero sé que alguno se lo agradeció personalmente a Rafa..
Ingredientes:
Para el bizcocho:
* Una taza de mantequilla a Tª ambiente.
* 2 tazas de azúcar.
* 4 huevos.
* Una cucharadita de extracto de vainilla.
* 1 1/2 tazas de harina para todo uso.
* 2 cucharaditas de polvo de hornear.
* 1/3 taza caco en polvo.
Para el almíbar:
* 1/4 taza de agua hirviendo.
* 4 cucharaditas de gelatina de frambuesas.
* 8o gr. de sirope de frambuesas.
Para el relleno:
* 200 ml. de nata vegetal.
* 300 gr. de chocolate con leche para fundir.
Para decorar:
* Frambuesas (en mi caso,congeladas). La cantidad va en función de cómo la queráis decorar.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos nuestro molde.
- En un bol batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la consistencia sea suave y cremosa.
- Agregaremos los huevos uno a uno, batiendo bien entre adiciones.
- Ahora agregamos la vainilla y volvemos a batir para que quede bien integrada.
- En otro bol combinamos la harina, el cacao y el polvo de hornear (tamizados).
- Vamos añadiendo la mezcla de secos a la anterior poco a poco, sin dejar de batir, hasta que nos quede una mezcla homogénea.
- Vertemos en el molde engrasado y horneamos durante unos 20 minutos.
- Dejamos enfriar en el molde 5minutos antes de desmoldar, y pasado este tiempo lo colocaremos sobre una rejilla hasta que termine de enfriarse.
- Una vez frío lo cortaremos en 3 capas, para el posterior montado del pastel.
- Para el almíbar, mezclamos el agua caliente con la gelatina y el sirope de frambuesas, hasta que quede todo bien disuelto. Con este almíbar cepillaremos las tres capas del bizcocho que habíamos cortado previamente.
- Para el relleno, derretiremos el chocolate, yo lo hice en el microondas, como siempre a Tª baja y tiempos cortos, removiendo bien entre esos tiempos. Lo dejaremos enfriar durante unos diez minutos.
- Ahora montamos la nata vegetal hasta que nos quede bien dura, con picos firmes.
- A esta nata le iremos agregando el chocolate derretido sin dejar debatir.
- Y ya sólo nos queda montar la tarta, comenzando con una capa de bizcocho emborrachado con el almíbar y colocando sobre ella una capa generosa de relleno. Repetimos la misma operación hasta que acabemos con las 3 capas de bizcocho.
- Remataremos con una capa del relleno, en mi caso aplicado con manga pastelera y con las frambuesas distribuidas a nuestro gusto.
Y así fue ayer mi hijo al cole con este pastel para sus profes, para que pudieran celebrar tanto su santo como el de ellos. Y hoy, bueno, hoy también tenemos preparada alguna cosita para la merienda, pero eso será otra entrada.
Que todos los Migueles, Grabrieles y Rafaeles paséis un día estupendo, y disfrutad tod@s del fin de semana, aunque sea pasado por agua, algo se podrá hacer verdad??? Besotes.
Ubicación:
Málaga, Andalucía, España
martes, 25 de septiembre de 2012
Chicken & Corn Cake Pops
Debo comenzar dando las gracias a quienes dejaron un comentario de apoyo en la entrada anterior. Parece que aunque las penas siguen ahí, ya voy asimilándolas mejor en mi día a día, así que estoy "mejorcita", como decimos por aquí.
Hay varios frentes abiertos, pero confío en poder ir cerrando compuertas poco a poco. Y como siempre, cuando la vida da algún que otro golpe, pues yo me meto en la cocina, para intentar menguar mis frustraciones, para relajarme, para reflexionar a la vez que espero con paciencia a que termine el horneado, para alegrarle la existencia a los míos, y con eso la mía propia.
Habrá quien se escude en la costura, la pintura, el punto,..., porque al fin y al cabo nuestras aficiones no dejan de ser maneras de meterse en otro mundo, unas veces para evadirnos y otras, otras, para que nos ayude a tomar decisiones en otros momentos, con otro punto de vista, sin obsesionarse, repartiendo nuestros pensamientos entre lo que estamos haciendo y lo que debemos hacer.
Yo soy una de esas personas que necesitan tener siempre algo entre manos, no puedo estar parada. Me gustan tantas cosas que me faltarían horas al día si quisiera llevar todas mis aficiones a cabo. Lo mismo me pongo con una manualidad en plan brico, que a hacer punto de cruz, que hacer croché, que coser, que leer un buen libro,... Realmente no puedo entrar en profundidad en todos mis hobbies, y eso me convierte en "un maestrillo de liendres, que de to sabe y de na entiende".
Mi profesión también es un poco así, cuando trabajaba en urgencias era exactamente eso. Lo mismo ponías una sonda, que manejabas un respirador, que colocabas un férula. Eso se otorga una cierta valentía para enfrentarte a cualquier cosa, porque te sabes capaz de meterle mano a todo. Además, esto me ha facilitado la labor después, daba igual al servicio donde me enviaran, no me encontraba totalmente perdida porque algo de eso ya sabía.
Cuando llegué a Digestivo no hizo falta que me explicaran cómo se hacía una paracentesis, o cómo se colocaba una Sengstaken, y eso te hace más fácil la adaptación. No quiere decir que no tengas nada que aprender en ningún sitio, yo he aprendido mucho en mi unidad, y sigo aprendiendo cada día, pero eso sí, cuando estás recién aterrizada la soltura es un punto a favor, y cada experiencia adquirida te otorga nuevas habilidades.
Esto también ocurre en la cocina, cada nuevo plato que elaboras te da la pista para otro posterior. Ya este verano pensé que utilizar los moldes para polos sólo para eso era una verdadera pena, así que agudizando un poco el ingenio se me ocurrió que para las recetas de masas saladas, ésta era una buena alternativa. Te da además la oportunidad de preparar una salsa y poder mojar tus cake pops salados en un delicioso Dip, en este caso de queso de cabra y perejil.
Ingredientes:
* 7 cucharadas de aceite de girasol.
* Una cebolla picada fina.
* Una pechuga de pollo sin piel (175gr.) picada.
* 280 gr. de harina blanca.
* Una cucharada de levadura en polvo.
* 1/8 cucharadita de sal.
* Pimienta negra recién molida.
* 2 huevos medianos.
*250 ml. de suero de mantequilla.
* 75 gr. de maíz dulce congelado.
* Pimentón para aderezar.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 200ºC, y engrasamos el molde o lo preparamos con muestras cápsulas.
- Calentamos una cucharada de aceite de oliva en una sartén. Añadimos la cebolla y la rehogamos durante dos minutos.
- Después incorporamos el pollo y lo sofreímos durante otros cinco minutos, removiéndolo de vez en cuando, hasta que esté tierno. Lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar.
- Mientras tanto, tamizamos la harina, la levadura en polvo, la sal y la pimienta al gusto en un bol grande.
- Batimos ligeramente los huevos en otro bol, agregamos el suero de mantequilla y el resto del aceite.
- Hacemos un agujero en el centro de los ingrediente secos, vertemos los ingredientes líquidos batidos y, después añadimos el sofrito de pollo y el maíz.
- Mezclamos un poco para que queden ligados, pero sin trabajarlos demasiado.
- Repartimos la mezcla entre los moldes. Horneamos las magdalenas durante unos 20 minutos o hasta que la masa suba y esté firme y dorada.
- Las dejamos en el molde durante cinco minutos antes de desmoldar. Espolvoreamos con pimentón y las servimos calientes.
Para la salsa, sólo utilicé un brick pequeño de nata y un trozo de queso de cabra, todo bien derretido y mezclado, con un toque final dado con un puñadito de perejil picado. Han quedado la mar de ricos, y como podéis ver, es un aperitivo perfecto y hasta fácil de llevar a cualquier lugar.
Espero que os guste la idea de esta semana, os aseguro que quedaréis genial donde la llevéis y todos acabarán encantados.
Hay varios frentes abiertos, pero confío en poder ir cerrando compuertas poco a poco. Y como siempre, cuando la vida da algún que otro golpe, pues yo me meto en la cocina, para intentar menguar mis frustraciones, para relajarme, para reflexionar a la vez que espero con paciencia a que termine el horneado, para alegrarle la existencia a los míos, y con eso la mía propia.
Habrá quien se escude en la costura, la pintura, el punto,..., porque al fin y al cabo nuestras aficiones no dejan de ser maneras de meterse en otro mundo, unas veces para evadirnos y otras, otras, para que nos ayude a tomar decisiones en otros momentos, con otro punto de vista, sin obsesionarse, repartiendo nuestros pensamientos entre lo que estamos haciendo y lo que debemos hacer.
Yo soy una de esas personas que necesitan tener siempre algo entre manos, no puedo estar parada. Me gustan tantas cosas que me faltarían horas al día si quisiera llevar todas mis aficiones a cabo. Lo mismo me pongo con una manualidad en plan brico, que a hacer punto de cruz, que hacer croché, que coser, que leer un buen libro,... Realmente no puedo entrar en profundidad en todos mis hobbies, y eso me convierte en "un maestrillo de liendres, que de to sabe y de na entiende".
Mi profesión también es un poco así, cuando trabajaba en urgencias era exactamente eso. Lo mismo ponías una sonda, que manejabas un respirador, que colocabas un férula. Eso se otorga una cierta valentía para enfrentarte a cualquier cosa, porque te sabes capaz de meterle mano a todo. Además, esto me ha facilitado la labor después, daba igual al servicio donde me enviaran, no me encontraba totalmente perdida porque algo de eso ya sabía.
Cuando llegué a Digestivo no hizo falta que me explicaran cómo se hacía una paracentesis, o cómo se colocaba una Sengstaken, y eso te hace más fácil la adaptación. No quiere decir que no tengas nada que aprender en ningún sitio, yo he aprendido mucho en mi unidad, y sigo aprendiendo cada día, pero eso sí, cuando estás recién aterrizada la soltura es un punto a favor, y cada experiencia adquirida te otorga nuevas habilidades.
Esto también ocurre en la cocina, cada nuevo plato que elaboras te da la pista para otro posterior. Ya este verano pensé que utilizar los moldes para polos sólo para eso era una verdadera pena, así que agudizando un poco el ingenio se me ocurrió que para las recetas de masas saladas, ésta era una buena alternativa. Te da además la oportunidad de preparar una salsa y poder mojar tus cake pops salados en un delicioso Dip, en este caso de queso de cabra y perejil.
Ingredientes:
* 7 cucharadas de aceite de girasol.
* Una cebolla picada fina.
* Una pechuga de pollo sin piel (175gr.) picada.
* 280 gr. de harina blanca.
* Una cucharada de levadura en polvo.
* 1/8 cucharadita de sal.
* Pimienta negra recién molida.
* 2 huevos medianos.
*250 ml. de suero de mantequilla.
* 75 gr. de maíz dulce congelado.
* Pimentón para aderezar.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 200ºC, y engrasamos el molde o lo preparamos con muestras cápsulas.
- Calentamos una cucharada de aceite de oliva en una sartén. Añadimos la cebolla y la rehogamos durante dos minutos.
- Después incorporamos el pollo y lo sofreímos durante otros cinco minutos, removiéndolo de vez en cuando, hasta que esté tierno. Lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar.
- Mientras tanto, tamizamos la harina, la levadura en polvo, la sal y la pimienta al gusto en un bol grande.
- Batimos ligeramente los huevos en otro bol, agregamos el suero de mantequilla y el resto del aceite.
- Hacemos un agujero en el centro de los ingrediente secos, vertemos los ingredientes líquidos batidos y, después añadimos el sofrito de pollo y el maíz.
- Mezclamos un poco para que queden ligados, pero sin trabajarlos demasiado.
- Repartimos la mezcla entre los moldes. Horneamos las magdalenas durante unos 20 minutos o hasta que la masa suba y esté firme y dorada.
- Las dejamos en el molde durante cinco minutos antes de desmoldar. Espolvoreamos con pimentón y las servimos calientes.
Para la salsa, sólo utilicé un brick pequeño de nata y un trozo de queso de cabra, todo bien derretido y mezclado, con un toque final dado con un puñadito de perejil picado. Han quedado la mar de ricos, y como podéis ver, es un aperitivo perfecto y hasta fácil de llevar a cualquier lugar.
Espero que os guste la idea de esta semana, os aseguro que quedaréis genial donde la llevéis y todos acabarán encantados.
Etiquetas:
Magdalenas,
Recetas,
Recetas saladas.
Ubicación:
Málaga, España
sábado, 22 de septiembre de 2012
Red Velvet Doughnuts
A veces recibes noticias tristes, y suele pasar que encima hay que asimilar varias en pocos días. La semana pasada fue así, triste, y ese ha sido mi estado de ánimo estos días. Sé que no es una buena manera de comenzar una entrada, hace pocos días leía recomendaciones para blogeros y justo para la siguiente entrada hago justo lo que se supone que no debo hacer, contar mis malos momentos.
Hago de tripas corazón en muchos momentos, no quiero que mis niños, que mi marido, que mis pacientes,..., perciban mi bajón, pero también debo hacerlo aquí??? Debo haceros ver que estoy en mi mejor momento cuando no lo estoy??? Es honesto por mi parte engañaros???
A mí no me gusta parecer una de esas mujeres hiper-felices, contentas a todas horas, con familias perfectas, casas perfectas, mascotas perfectas... Tampoco pretendo transmitiros lo contrario, vamos, que mi vida no es culebrón. Tan solo soy una mujer que va acercándose a esa madurez de los cuarenta, con mis alegrías y mis momentos felices, pero también con mis baches y mis penas, ni más ni menos que como cualquiera.
Particularmente creo que es bueno parecer humana, tengo la impresión de que eso me acerca más a mis lectoras. Cuando leéis algunos artículos en revistas o entradas de otros blogs, no tenéis la sensación de que l@s autor@s viven en otra estratosfera??? Cuando sólo nos cuentan dónde se puede comprar ésto o aquello, o sus viajes, o cuál ha sido su último capricho.
No me parece mal hablar de este tipo de cosas, a mí también me gusta ser un poco frívola de vez en cuando, pero basarlo todo en eso me parece un poco exagerado. Cuando me compro un libro, lo hago para leer una historia, ya sea del género que sea, pero no para que me digan que son super-mega-felices y ya está. Ya sé, ya sé, esto no es un libro, ni pretende serlo, pero tampoco es un recetario a secas, y creo que otorgarle algo de sensibilidad no lo desacredita.
Para darle un poco de ánimo a la semana preparé estos donuts, a lo red velvet, pensando que el rojo es capaz de levantarle el ánimo a cualquiera. Encontré multitud de recetas, así que al final los hice a mi manera. En esta ocasión son horneados, y como no tenía molde para hacerlos pues me avié con uno de mini-bundt cakes. Muy facilitos de hacer, en una ratito estaban preparados, y congelándolos, pues tengo el desayuno para el cole apañado algunos días.
Ingredientes:
* Una taza de harina para todo uso.
* 1 1/2 cucharaditas de polvo para hornear.
* 2 cucharaditas de caco en polvo sin azúcar.
* 3/4 cucharadita de sal.
* 1/3 de taza de azúcar granulada.
* 2 huevos ligeramente batidos.
* 1/3 de taza de nata agria.
* 3 cucharaditas de mantequilla.
* Una cucharadita de extracto de vainilla.
* 2 cucharaditas de vinagre.
* Colorante rojo.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos nuestro molde, ya sabéis, en mi caso de mini-bundt cakes.
- En un bol tamizamos la harina, la levadura, la sal y el cacao en polvo.
- Ahora le agregamos el azúcar y mezclamos bien.
- Añadimos el huevo, la nata y el vinagre, batiendo para que queden bien combinados.
- Agregamos la mantequilla y la vainilla, volviendo a mezclar de nuevo hasta que queden todos los ingredientes bien integrados.
- Luego, poco a poco, echaremos el colorante rojo sin dejar de batir hasta obtener la tonalidad deseada. Por eso no os pongo cantidad de colorante, depende del que usemos necesitaremos más o menos, aunque recordad que si se utiliza uno líquido podemos necesitar mucha cantidad y quizás varíe la textura final al quedar demasiado líquido.
- Repartimos la mezcla en el molde y horneamos durante 10-12 minutos.
- Dejaremos cinco minutos reposar antes de desmoldar, y ya sólo nos queda dejarlos enfríar antes de agregar el glaseado.
En mi caso el glaseado consistió en uno hecho con queso crema, un chorrito y de leche y azúcar glas tamizada, todo un poco a ojo, hasta obtener el resultado deseado. Unos sprinkles para rematar y listo.
Nunca los habíamos probado horneados, así que no tenemos referencias, pero nos han encantado. Con un intenso sabor a donut, y una textura que tira más a bizcocho, tiernos y jugosísimos. Tendremos que seguir experimentando para poder comparar.
Espero que os guste la receta de hoy y os deseo un feliz fin de semana. Yo intentaré reponer un poco mi estado de ánimo acompañada de los míos. Besotes.
Hago de tripas corazón en muchos momentos, no quiero que mis niños, que mi marido, que mis pacientes,..., perciban mi bajón, pero también debo hacerlo aquí??? Debo haceros ver que estoy en mi mejor momento cuando no lo estoy??? Es honesto por mi parte engañaros???
A mí no me gusta parecer una de esas mujeres hiper-felices, contentas a todas horas, con familias perfectas, casas perfectas, mascotas perfectas... Tampoco pretendo transmitiros lo contrario, vamos, que mi vida no es culebrón. Tan solo soy una mujer que va acercándose a esa madurez de los cuarenta, con mis alegrías y mis momentos felices, pero también con mis baches y mis penas, ni más ni menos que como cualquiera.
Particularmente creo que es bueno parecer humana, tengo la impresión de que eso me acerca más a mis lectoras. Cuando leéis algunos artículos en revistas o entradas de otros blogs, no tenéis la sensación de que l@s autor@s viven en otra estratosfera??? Cuando sólo nos cuentan dónde se puede comprar ésto o aquello, o sus viajes, o cuál ha sido su último capricho.
No me parece mal hablar de este tipo de cosas, a mí también me gusta ser un poco frívola de vez en cuando, pero basarlo todo en eso me parece un poco exagerado. Cuando me compro un libro, lo hago para leer una historia, ya sea del género que sea, pero no para que me digan que son super-mega-felices y ya está. Ya sé, ya sé, esto no es un libro, ni pretende serlo, pero tampoco es un recetario a secas, y creo que otorgarle algo de sensibilidad no lo desacredita.
Para darle un poco de ánimo a la semana preparé estos donuts, a lo red velvet, pensando que el rojo es capaz de levantarle el ánimo a cualquiera. Encontré multitud de recetas, así que al final los hice a mi manera. En esta ocasión son horneados, y como no tenía molde para hacerlos pues me avié con uno de mini-bundt cakes. Muy facilitos de hacer, en una ratito estaban preparados, y congelándolos, pues tengo el desayuno para el cole apañado algunos días.
Ingredientes:
* Una taza de harina para todo uso.
* 1 1/2 cucharaditas de polvo para hornear.
* 2 cucharaditas de caco en polvo sin azúcar.
* 3/4 cucharadita de sal.
* 1/3 de taza de azúcar granulada.
* 2 huevos ligeramente batidos.
* 1/3 de taza de nata agria.
* 3 cucharaditas de mantequilla.
* Una cucharadita de extracto de vainilla.
* 2 cucharaditas de vinagre.
* Colorante rojo.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos nuestro molde, ya sabéis, en mi caso de mini-bundt cakes.
- En un bol tamizamos la harina, la levadura, la sal y el cacao en polvo.
- Ahora le agregamos el azúcar y mezclamos bien.
- Añadimos el huevo, la nata y el vinagre, batiendo para que queden bien combinados.
- Agregamos la mantequilla y la vainilla, volviendo a mezclar de nuevo hasta que queden todos los ingredientes bien integrados.
- Luego, poco a poco, echaremos el colorante rojo sin dejar de batir hasta obtener la tonalidad deseada. Por eso no os pongo cantidad de colorante, depende del que usemos necesitaremos más o menos, aunque recordad que si se utiliza uno líquido podemos necesitar mucha cantidad y quizás varíe la textura final al quedar demasiado líquido.
- Repartimos la mezcla en el molde y horneamos durante 10-12 minutos.
- Dejaremos cinco minutos reposar antes de desmoldar, y ya sólo nos queda dejarlos enfríar antes de agregar el glaseado.
En mi caso el glaseado consistió en uno hecho con queso crema, un chorrito y de leche y azúcar glas tamizada, todo un poco a ojo, hasta obtener el resultado deseado. Unos sprinkles para rematar y listo.
Nunca los habíamos probado horneados, así que no tenemos referencias, pero nos han encantado. Con un intenso sabor a donut, y una textura que tira más a bizcocho, tiernos y jugosísimos. Tendremos que seguir experimentando para poder comparar.
Espero que os guste la receta de hoy y os deseo un feliz fin de semana. Yo intentaré reponer un poco mi estado de ánimo acompañada de los míos. Besotes.
Ubicación:
Málaga, España
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Oatmeal & Apple Cupcakes
Pues ya estamos como cada semana con los deberes, ya sabéis que nuestro grupo de facebook no para, y aunque aún nos queda un largo camino ahí seguimos. No siempre participa todo el mundo preparándola, pero se intenta colaborar escogiendo al mejor foto de la semana o comentando los resultados y variaciones de las demás.
Yo creo que es bueno marcarse objetivos. Ser disciplinado con uno mismo no es fácil, pero si tenemos una meta que alcanzar es más sencillo intentar cumplir con las obligaciones que nos tenemos que auto-imponer a diario.
También es verdad que si el propósito es agradable es menos complicado, así que cuando vemos el fin muy lejano, difícil o no demasiado satisfactorio lo mejor es darse pequeñas recompensas que ayuden a alcanzarlo. En el caso de la magdalena semanal no es difícil porque claro, cada semana te encuentras con la compensación de un delicioso premio.
Con el tema del blog, por ejemplo, un buen incentivo es ver vuestras reacciones con cada nueva publicación. Resulta muy agradable observar cómo ante determinadas recetas os volcáis aquí o en el facebook, con esas palabras tan bonitas, a veces de felicitación, otras de ánimo,.., incluso las críticas vienen bien de vez en cuando, así sabe una cuando no está acertando.
Y si encima, ya disfrutas cumpliendo con la meta, pues mejor que mejor. Debo confesar que a mí me ocurre cada vez que elaboro una nueva receta, preparo el escenario, fotografío el resultado y os lo enseño por aquí, dejándome llevar para contaros lo que se me pase por la cabeza en ese momento.
Ingredientes:
* 140 gr. de harina blanca.
* Una cucharada de levadura en polvo.
* Una cucharadita de mezcla de especias molidas.
* 115 gr. de azúcar moreno claro de caña (si os es complicado de encontrar, pues azúcar moreno normal).
* 175 gr. de copos de avena.
* 250 gr. de manzanas de mesa.
* 2 huevos medianos.
* 125 ml. de leche desnatada.
* 125 ml. de zumo de manzana.
* 6 cucharadas de aceite de girasol.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 200ºC y preparamos nuestro molde, bien engrasándolo o colocando nuestras cápsulas.
- En un bol tamizamos la harina, la levadura en polvo y la mezcla de especias. Después incorporamos el azúcar y 140 gr. de copos de avena.
- Cortamos las manzanas sin pelar, en trocitos y quitándoles el corazón. Los agregamos al bol con la harina y lo mezclamos todos.
- En otro bol batimos ligeramente los huevos, y a continuación agregamos el zumo de manzana y el aceite.
- Hacemos un hueco en el centro de los ingredientes secos y vertemos los líquidos batidos.
- Mezclamos un poco para que queden ligados, pero sin trabajarlos demasiados.
- Repartimos la mezcla entre los moldes y esparcimos el resto de la avena sobre las magdalenas.
- Las horneamos durante unos 20 minutos o hasta que la masa suba y esté firme y dorada.
- Las dejamos en el molde durante 5 minutos y, después, o bien las servimos calientes o las colocamos en una rejilla para que se enfríen.
Para rematar usé un poco de nata vegetal montada con esencia de manzanas de caramelo, y han quedado realmente deliciosas, jugosas y tiernas. Unos sprinkles, y estas rositas de icing hicieron el resto para que lucieran monas. Espero que os gusten. Besotes.
Yo creo que es bueno marcarse objetivos. Ser disciplinado con uno mismo no es fácil, pero si tenemos una meta que alcanzar es más sencillo intentar cumplir con las obligaciones que nos tenemos que auto-imponer a diario.
Con el tema del blog, por ejemplo, un buen incentivo es ver vuestras reacciones con cada nueva publicación. Resulta muy agradable observar cómo ante determinadas recetas os volcáis aquí o en el facebook, con esas palabras tan bonitas, a veces de felicitación, otras de ánimo,.., incluso las críticas vienen bien de vez en cuando, así sabe una cuando no está acertando.
Y si encima, ya disfrutas cumpliendo con la meta, pues mejor que mejor. Debo confesar que a mí me ocurre cada vez que elaboro una nueva receta, preparo el escenario, fotografío el resultado y os lo enseño por aquí, dejándome llevar para contaros lo que se me pase por la cabeza en ese momento.
Ingredientes:
* 140 gr. de harina blanca.
* Una cucharada de levadura en polvo.
* Una cucharadita de mezcla de especias molidas.
* 115 gr. de azúcar moreno claro de caña (si os es complicado de encontrar, pues azúcar moreno normal).
* 175 gr. de copos de avena.
* 250 gr. de manzanas de mesa.
* 2 huevos medianos.
* 125 ml. de leche desnatada.
* 125 ml. de zumo de manzana.
* 6 cucharadas de aceite de girasol.
Preparación:
- Precalentamos el horno a 200ºC y preparamos nuestro molde, bien engrasándolo o colocando nuestras cápsulas.
- En un bol tamizamos la harina, la levadura en polvo y la mezcla de especias. Después incorporamos el azúcar y 140 gr. de copos de avena.
- Cortamos las manzanas sin pelar, en trocitos y quitándoles el corazón. Los agregamos al bol con la harina y lo mezclamos todos.
- En otro bol batimos ligeramente los huevos, y a continuación agregamos el zumo de manzana y el aceite.
- Hacemos un hueco en el centro de los ingredientes secos y vertemos los líquidos batidos.
- Mezclamos un poco para que queden ligados, pero sin trabajarlos demasiados.
- Repartimos la mezcla entre los moldes y esparcimos el resto de la avena sobre las magdalenas.
- Las horneamos durante unos 20 minutos o hasta que la masa suba y esté firme y dorada.
- Las dejamos en el molde durante 5 minutos y, después, o bien las servimos calientes o las colocamos en una rejilla para que se enfríen.
Para rematar usé un poco de nata vegetal montada con esencia de manzanas de caramelo, y han quedado realmente deliciosas, jugosas y tiernas. Unos sprinkles, y estas rositas de icing hicieron el resto para que lucieran monas. Espero que os gusten. Besotes.
Etiquetas:
Cupcakes,
Magdalenas,
Recetas
Ubicación:
Málaga, España
viernes, 14 de septiembre de 2012
White Chocolate & Berries Tiramisu
Sí, sí, ..., estáis en desirvientadas, no os habéis equivocado de blog, sólo que con un aire nuevo. El blog forma parte de mi vida, y como en la vida de cualquiera a veces hace falta un cambio, puede ser un corte de pelo diferente, renovar un poco el vestuario, redecorar el salón, o..., o renovar el blog ¿por qué no?
Ya sabéis que cada estación cambiaba la plantilla y la cabecera, pero ahora quería que fuera diferente. Me apetecía que la letra y las fotos aparecieran más grandes y claras, para que quien se acerque a este rinconcito disponga de más facilidades para hacerse con las recetas que le gusten.
No ha sido fácil, le he echado unas cuantas horas ahora que los peques están en el colegio por las mañanas, y dispongo de un poco más de tiempo. También me apetecía poner un cabecero nuevo, y para eso he recurrido al diseño de la muñequita y a unas letras vistosas y grandes. Ya que recientemente he estado trabajando con el digital srapbooking, no quería oxidarme antes de decidirme a hacer estos cambios.
Y bueno, después de trabajar con algunos programillas, unas cuantas horas y quebraderos de cabeza para satisfacer los requerimientos de blogger, aquí esta la nueva imagen del blog. Espero que los esfuerzos no sean en vano y os agraden.
Pensé en varias recetas para inaugurar este "look", y lo cierto es que no lo tenía claro, pensé que no debía quebrarme la cabeza más de lo que ya lo había hecho. Así que cuando me encontré esta receta en Taste of Home, tan sencillamente deliciosa, me dije: "He dado con ella".
Este tiramisú tuneado es simplemente fantástico, no requiere de grandes preparaciones, el resultado entra por los ojos casi sin querer, y cuando por fin se saborea..., no defrauda en absoluto. Yo he realizado una pequeña modificación tras echar un vistazo a los comentarios de los lectores, parece ser que la consistencia no resultaba tan firme como aparentaba en la foto.
Yo creo que en la medida de lo posible, debemos intentar mejorar las recetas con nuestras ocurrencias, aún a riesgo de equivocarnos. No es que haya que calentarse el coco para sacarle los tres pies al gato (aunque a veces me encanta hacer eso...jejeje), pero si nuestra imaginación nos hace una sugerencia, por pequeña o nimia que nos pueda parecer debemos llevarlo a cabo, quién sabe si algún día haremos un gran descubrimiento???
Ingredientes:
* 200 ml. de nata para montar (yo he usado la vegetal, ya sabéis que soy adicta...jejeje).
* 200 gr. de queso crema.
* 120 gr. de chocolate blanco derretido, y ya frío.
* 100 gr. de azúcar glas (tamizada).
* Una cucharadita de esencia de vainilla.
* 400 gr. de bayas, ya sabéis: moras, frambuesas, fresas, arándanos, etc
* Un paquete de bizcochos de soletilla.
* El zumo de una naranja recién exprimido.
* 2 láminas de gelatina neutra.
Preparación:
Deciros que yo la he montado del revés porque quería utilizar un molde tipo plum cake y no lo tengo de los desmoldables, pero si lo tenéis o queréis hacerlo más grande podéis montarlo al revés de como yo os propongo, es decir, al derecho.
- Reservamos un par de cucharaditas de nata, y por otro lado ponemos a hidratar las láminas de gelatina en un bol con agua.
- Montamos la nata y reservamos.
- Por otro lado batimos en el vaso de la batidora el queso crema para suavizarlo.
- Al queso crema le añadimos el chocolate blanco, el azúcar glas y la esencia de vainilla, batiendo hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.
- En este momento calentamos un poco la nata que habíamos reservado al principio, y le agregamos las láminas de gelatina bien escurridas, mezclando para que se disuelva bien.
- Vertemos la gelatina a la nata montada, batiendo bien para que se distribuya bien la gelatina.
- Ahora incorporamos la nata montada a la mezcla de queso crema con movimientos envolventes con nuestra lengua pastelera.
- Ahora comenzamos con el montaje del pastel, tras haber forrado el molde de plum cake con film transparente de manera que sobresalga por los lados del molde.
- En primer lugar pondremos una capa generosa (la mitad de la mezcla) de nuestra mezcla de cremas, bien enrasada.
- Ahora colocamos una capa de bizcochos de soletilla bien impregnados en el zumo de naranja.
- A continuación repartimos la mezcla de frutos sobre la capa de bizcocho.
- Otra capa con la otra mitad de crema.
- Y para terminar, otra capa de bizcocho, como antes, impregnado de zumo de naranja.
- Aprovechamos el film transparente que nos sobresale y cerramos con él.
- Y al frigorífico durante toda la noche para que adquiera consistencia.
- Sólo nos queda desmoldar del revés y sobre la capa de crema que nos quede arriba, que es la primera con la que rellenamos el molde, colocamos el resto de bayas.
- Si nos apetece podemos rociar un poco de chocolate de cobertura como he hecho yo, o cacao en polvo, o azúcar glas, o..., lo que se os ocurra.
En unos días espero haber podido modificar el tamaño de las fotos del resto de las entradas para que quede mejor. Espero que os guste la entrada, la receta y el nuevo aspecto del blog, sólo me queda desearos un feliz fin de semana. Besotes.
Ya sabéis que cada estación cambiaba la plantilla y la cabecera, pero ahora quería que fuera diferente. Me apetecía que la letra y las fotos aparecieran más grandes y claras, para que quien se acerque a este rinconcito disponga de más facilidades para hacerse con las recetas que le gusten.
Y bueno, después de trabajar con algunos programillas, unas cuantas horas y quebraderos de cabeza para satisfacer los requerimientos de blogger, aquí esta la nueva imagen del blog. Espero que los esfuerzos no sean en vano y os agraden.
Pensé en varias recetas para inaugurar este "look", y lo cierto es que no lo tenía claro, pensé que no debía quebrarme la cabeza más de lo que ya lo había hecho. Así que cuando me encontré esta receta en Taste of Home, tan sencillamente deliciosa, me dije: "He dado con ella".
Este tiramisú tuneado es simplemente fantástico, no requiere de grandes preparaciones, el resultado entra por los ojos casi sin querer, y cuando por fin se saborea..., no defrauda en absoluto. Yo he realizado una pequeña modificación tras echar un vistazo a los comentarios de los lectores, parece ser que la consistencia no resultaba tan firme como aparentaba en la foto.
Yo creo que en la medida de lo posible, debemos intentar mejorar las recetas con nuestras ocurrencias, aún a riesgo de equivocarnos. No es que haya que calentarse el coco para sacarle los tres pies al gato (aunque a veces me encanta hacer eso...jejeje), pero si nuestra imaginación nos hace una sugerencia, por pequeña o nimia que nos pueda parecer debemos llevarlo a cabo, quién sabe si algún día haremos un gran descubrimiento???
Ingredientes:
* 200 ml. de nata para montar (yo he usado la vegetal, ya sabéis que soy adicta...jejeje).
* 200 gr. de queso crema.
* 120 gr. de chocolate blanco derretido, y ya frío.
* 100 gr. de azúcar glas (tamizada).
* Una cucharadita de esencia de vainilla.
* 400 gr. de bayas, ya sabéis: moras, frambuesas, fresas, arándanos, etc
* Un paquete de bizcochos de soletilla.
* El zumo de una naranja recién exprimido.
* 2 láminas de gelatina neutra.
Preparación:
Deciros que yo la he montado del revés porque quería utilizar un molde tipo plum cake y no lo tengo de los desmoldables, pero si lo tenéis o queréis hacerlo más grande podéis montarlo al revés de como yo os propongo, es decir, al derecho.
- Reservamos un par de cucharaditas de nata, y por otro lado ponemos a hidratar las láminas de gelatina en un bol con agua.
- Montamos la nata y reservamos.
- Por otro lado batimos en el vaso de la batidora el queso crema para suavizarlo.
- Al queso crema le añadimos el chocolate blanco, el azúcar glas y la esencia de vainilla, batiendo hasta que todos los ingredientes queden bien integrados.
- En este momento calentamos un poco la nata que habíamos reservado al principio, y le agregamos las láminas de gelatina bien escurridas, mezclando para que se disuelva bien.
- Vertemos la gelatina a la nata montada, batiendo bien para que se distribuya bien la gelatina.
- Ahora incorporamos la nata montada a la mezcla de queso crema con movimientos envolventes con nuestra lengua pastelera.
- Ahora comenzamos con el montaje del pastel, tras haber forrado el molde de plum cake con film transparente de manera que sobresalga por los lados del molde.
- En primer lugar pondremos una capa generosa (la mitad de la mezcla) de nuestra mezcla de cremas, bien enrasada.
- Ahora colocamos una capa de bizcochos de soletilla bien impregnados en el zumo de naranja.
- A continuación repartimos la mezcla de frutos sobre la capa de bizcocho.
- Otra capa con la otra mitad de crema.
- Y para terminar, otra capa de bizcocho, como antes, impregnado de zumo de naranja.
- Aprovechamos el film transparente que nos sobresale y cerramos con él.
- Y al frigorífico durante toda la noche para que adquiera consistencia.
- Sólo nos queda desmoldar del revés y sobre la capa de crema que nos quede arriba, que es la primera con la que rellenamos el molde, colocamos el resto de bayas.
- Si nos apetece podemos rociar un poco de chocolate de cobertura como he hecho yo, o cacao en polvo, o azúcar glas, o..., lo que se os ocurra.
En unos días espero haber podido modificar el tamaño de las fotos del resto de las entradas para que quede mejor. Espero que os guste la entrada, la receta y el nuevo aspecto del blog, sólo me queda desearos un feliz fin de semana. Besotes.
Ubicación:
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